'Clementina' sorprende notablemente, ofreciendo una amplia gama de momentos divertidos que surgen de situaciones absurdas, a pesar de que su trama se desarrolla principalmente en entornos reducidos.
El cineasta británico muestra su lado más objetivo al utilizar su habilidad narrativa y su profundo entendimiento del género policiaco más elaborado para crear una nueva serie de aventuras que recuerda al clásico de la televisión.
La tarea de Vaughn de mantener la energía a lo largo de casi dos horas y media es complicada, ya que en ocasiones resulta excesivo. El director, en su búsqueda de conectar con el público, recurre en varias ocasiones a un exceso de ironía para demostrar que solo él controla la narrativa.
En 'Agente Stone', la parodia está presente de forma constante, aunque sin intención, ya que el tono general es demasiado serio. Como resultado, la mayoría de las situaciones carecen de credibilidad.
Si estamos dispuestos a jugar con esas reglas y aceptamos sin ansiedad que las certezas tardarán en llegar, Rabbit Hole puede entregar algunos momentos de real entretenimiento.
La narración presenta algunos tropiezos, con explicaciones sobre la paternidad que podrían haberse abordado de una forma más efectiva a través de la acción.
El director muestra una gran convicción al aportar decisión, un humor agudo, ironía y reflexiones que afortunadamente se alejan del costumbrismo más básico.
Cuando intenta ser divertida, todo se siente excesivamente serio. Además, cuando la historia sigue los clichés del thriller, se vuelve inconsistente y a veces incluso cómica.
Es un relato de suspenso lineal, narrado con la elegancia habitual del realizador, pero con demasiadas explicaciones innecesarias que corroboran todo lo que estamos viendo.