Esta precuela nos sumerge en un futuro distópico con un estilo retro, presentándose como una versión del universo de Harry Potter destinada a un público adulto, carente de magia y repleta de momentos de sadismo y crueldad.
Hay varias explicaciones innecesarias en la trama. Sin embargo, cuando se superan, 'Un nuevo mundo' se convierte en un entretenimiento bastante efectivo, en gran parte gracias a la magnética actuación de Ford.
Animación y actuación en vivo no logran fusionarse de manera efectiva, resultando en una mezcla forzada que carece de coherencia y resulta poco atractiva.
No hay medias tintas en '30 monedas'. La serie presenta momentos fascinantes, donde el director logra resaltar escenas de gran intensidad y extraer lo mejor de su elenco.
Esta adaptación de una popular novela, destinada al público cristiano, destaca como un caso excepcional en el ámbito cinematográfico. Sobrepasa los límites aceptables en cuanto a la manipulación de las emociones.
Las enseñanzas bíblicas se presentan claramente, mientras que otras cuestiones, como las inconsistencias del guion y la falta de profundidad en los personajes, quedan sin resolver.
'Ambulancia' logra entretener de forma aceptable hasta su final, aunque se siente un poco alargada. Es una historia rápida que, sin embargo, se desvanece en la memoria a la misma rapidez con la que avanza.
Esta remake inicia como un extenso videoclip que retrata una historia de amor inalcanzable y logra, al final, descubrir parte del significado que pretendía alcanzar.
Una correcta narración y la convincente secuencia final son suficientes para satisfacer a los aficionados del género. No se presenta mucho más que eso.
Una versión francesa de 'Los ángeles de Charlie' que se descompone rápidamente. La película combina demasiados elementos, resultando en un híbrido que se sostiene gracias al carisma de Adéle Exarchopoulos.
Esta segunda parte de 'El robo perfecto' destaca a Butler como el rudo y rebelde héroe de acción que conocemos, aunque ahora lo vemos más maduro y experimentado. Su interpretación aporta un nuevo matiz al personaje, mostrando el desgaste que conlleva ser un héroe.
No se diferencia mucho de otras narrativas contemporáneas en el cine de ciencia ficción. Sin embargo, destaca por su habilidad para entrelazar de manera inteligente varios de los elementos más fascinantes de obras pasadas.
Es un magnífico autohomenaje y un recorrido por los grandes momentos de la saga, que destaca verdaderamente cuando el trío estelar original, Laura Dern, Sam Neill y Jeff Goldblum, toma el protagonismo.
Aborda repetidamente los mismos temas de la película original. La inclusión de Lady Gaga ofrece un toque distintivo que, con el tiempo, se opaca por la exploración constante de la compleja psicología del personaje principal.
Black construye una aventura poderosa que arranca en el primer minuto y no se detiene hasta el final. Hay espectacularidad y ruido, pero también hay nobleza.
Hay coherencia y estilo, la historia se desarrolla de manera efectiva y culmina en un final destacado que incluye incluso a los villanos de entregas anteriores.
Una secuela que parece prescindible y carece de contenido nuevo, ya que gran parte de la historia se exploró en la primera entrega. El único aspecto destacable es el talento de sus animadores.
El histrionismo del reaparecido actor cómico se adapta a la perfección a una historia de humor e intriga para toda la familia concebida a toda velocidad y con muchos chistes visuales.
Cuesta entender cómo hace Berry aquí para transformarse, a la velocidad del rayo, de una mujer desesperada e incapaz de razonar a una suerte de consciente y letal justiciera.
La narración resulta detallada, creando atmósferas efectivas. Los creadores del filme parecen más enfocados en demostrar su amor por el género que en establecer distinciones con otras producciones que comparten similitudes.