Canciones pegajosas, una continuidad que no repite lo mismo para el espectador y una animación de calidad excepcional, la convierten en una digna sucesora del nuevo y moderno imperio Disney.
Película incómoda y sugerente sobre el trauma y el abuso. Jaurrieta ha logrado evitar las trampas de la explicitud, logrando una obra redonda en sus propósitos.
No deja indiferente a nadie, presentando una serie de planos largos y angustiosos, con un juego de claroscuros, escasos diálogos y una violencia latente y perturbadora que se vuelve explosiva en momentos clave. Es una experiencia cinematográfica que resulta dolorosa, bella y perdurable.
Una 'TV movie' de gran presupuesto en la que tanto los hechos reales como las interpretaciones elevan este producto de sobremesa a un 'thriller' empresarial más solvente.
No se pierdan la película más emocionante del año. Palomero evita caer en un drama social exagerado y superficial. Su enfoque es un verdadero prodigio de naturalismo, ofreciendo una mirada transparente y sin juicios morales.
Una película enérgica y dislocada, un experimento electropop difícil de clasificar, un Paco León desatado que prueba y juega y que enfoca en muchos sitios al mismo tiempo, una película que lo quiere todo y que se dispersa.
El disfrute ha sido innegable. Spielberg logra añadir su toque mágico a un clásico que parece intocable y difícil de mejorar, demostrando su maestría como director.
La nueva joya inesperada del cine español es una de las películas más emocionantes y sobresalientes en el contexto de su modestia dentro del cine español de los últimos años.
No aspira más que a ser un divertimento para fanáticos del terror y el gore, pero sin ofrecer ningún giro novedoso. Falla cuando intenta explicarse a sí misma.
La directora logra impartir la frescura de una propuesta sin exageraciones ni limitaciones, lo que podría llevar a considerarla como la 'Lady Bird' española, aunque con un toque más atrevido y urbano. ¡Y que viva el punchimpunchi!
No es un drama, ni una comedia, ni una historia de aventuras. O quizás sí, y a la vez todo eso. Ni siquiera Cate Blanchett logra rescatar la última película de Richard Linklater.
La película española más asombrosa y enigmática del año es una propuesta arriesgada y un empeño visceral por explorar las posibilidades narrativas y emocionales de la imagen.
Es una película interesante que destaca sus virtudes en determinados momentos cotidianos, pero el conjunto se ve afectado por una sensación de repetición, lo que lleva a Koreeda a replicarse con ligeras variaciones.
Una historia de autodescubrimiento sencilla y sin ampulosidad, con una producción pequeña y transparente. Destaca por su puesta en escena naturalista y sobria.
Del Toro vuelve a demostrar su habilidad para crear escenarios de fantasía con una impactante belleza visual. Sin embargo, su narrativa, aunque impresionante, no deja lugar para sorpresas.