'Occhiali Neri' es una película que se queda en el olvido. Sin embargo, representa una clara mejora en la trayectoria reciente de Dario Argento. Sin duda, es lo más que he apreciado de su trabajo en años.
Los musicales de terror a veces se ven lastrados cuando se centran demasiado en los números musicales o viceversa, pero eso no sucede en 'Stage Fright' (...) Aquí hablamos de entretenimiento del bueno.
Hará las delicias de los aficionados al terror que se criaron con Boris Karloff y Bela Lugosi, y ofrece un mordisco de brutalidad vampírica con calificación R para los fans del género con más sed de sangre.
Un entretenimiento bobo, heroico, anticuado y cursi como el demonio, con un altísimo entusiasmo: es un regreso bienvenido a unos tiempos cinematográficos más sencillos.
Los terrores del parto se enredan en una subtrama demoníaca, ya que 'Huesera' encaja perfectamente en la lista de escalofriantes historias de miedo sobre el embarazo, pero no aporta nada nuevo.
Es esa sensación de triunfo y completa inmersión en el género la que resulta tan convincente. Este título invita a los amantes del terror a resaltar el nombre de Ezban en sus listas de recomendados.
'Cobweb' parece una colección incompleta de ideas de terror que no se exploran en todo su potencial, pero al final triunfa gracias a las desquiciadas interpretaciones de Lizzy Caplan y Antony Starr.
Muldowney realiza unas ilustraciones técnicas sobresalientes. Cuthbert nos recuerda que su talento brilla en los escenarios de terror tensos e inquietantes. Es un entretenimiento de terror ligero que intenta superarse a sí mismo, buscando destacar por encima de lo convencional.
Este filme llega a la pantalla como un experimento traumático de contenidos indescriptibles. El guionista-director Kyle Edward Ball personifica en formato de cine independiente los miedos de la infancia con una crudeza sublime.