La película es un homenaje para los admiradores de Lovecraft, pero se siente como una oportunidad desaprovechada para narrar una historia verdaderamente cautivadora que aborde temas profundos.
Una historia emocionante llena de buenas interpretaciones y con una localización cautivadora. Otra incorporación digna al catálogo de neo-westerns de Sheridan.
No sólo no es buena, sino que logra tirar por tierra todos los aspectos interesantes de la franquicia para llevarlos hacia metas autoindulgentes y estúpidas.
Existen dos facetas de 'Rocky' en la franquicia: una es la del personaje honesto, sincero y esforzado, y la otra la del ídolo norteamericano, más llamativo. Si prefieres la segunda opción, 'Rocky II' es la película adecuada para ti.
Si esta es la última entrega de la franquicia con Smith y Lawrence, se podría decir que este capítulo la cierra por todo lo alto, apoyándose en lo que funcionó en el pasado y adaptando la fórmula al canon de la acción actual.
En lugar de arriesgarse a explorar creativamente la temática de los videojuegos, lo que vemos son a Dwayne Johnson y Kevin Hart conversando como si fueran ancianos. Eso es todo.
A través del brillante uso del sonido, la aguda dirección de Marder y la magnífica interpretación de Ahmed, 'Sound of Metal' logra lanzar preguntas más grandes y profundas que '¿cómo nos adaptamos?'
La narración de Jesse Eisenberg establece el tono del film a la perfección, aunque la verdadera estrella es Harrelson, que hace que matar zombis sea un arte.
La sensación al ver esta obra, más que enfado hacia el sistema, es simplemente decepción. Nos encontramos con que una de las mentes más brillantes en el ámbito de la comedia y la política está trabajando en un medio que no logra resaltar sus talentos.
Evita de forma consciente los conflictos directos y como resultado es bastante plana. Como sucede con la mayoría de películas de Soderbergh, es interesante.
Una historia que es cuidadosa, divertida, adorable y encantadora, tanto para niños como para adultos. Sus encantos nunca decrecen y en ningún momento pierdes el interés.
A veces, no nos apetece ver algo agradable, y a veces, la mejor manera de mirar la fealdad del mundo es a través de una lente elegante y satírica. Esto es lo que nos ofrece Blakeson.
Funciona porque la directora siempre se preocupa de las emociones humanas que hay en su mundo distorsionado. Para mí, 'Kajillionaire' cobra vida en las escenas que comparten Melanie y Old Dolio.