Usa la ciencia-ficción y la tecnología para ofrecer una visión desde dentro del poseído, pero su ambicioso concepto no logra instilar nueva vida, o sustos, en una historia demoníaca estándar.
'Dark Waters' no siempre tiene mucho sentido, pero es visualmente alucinante y extraña. El terror sobre lo oculto con presencias demoníacas y la ambientación hacen que la película se sienta cercana a algo que Lovecraft habría creado.
Memorable gracias a su diseño de criaturas. Su argumento no es muy interesante, pero te deja con ganas de ver más películas de terror con este ambiente carnavalesco y una gran atención a los pequeños detalles.
No solo supera a la anterior con su ingenio y aterradores sustos, sino que también presenta a una heroína compleja que redefine el estilo de terror contemporáneo.
Sorprende por lo diferente y similar que resulta a los orígenes de la franquicia. El espectáculo se fusiona con una narración íntima, logrando ser una de las entregas más destacadas de la serie.
Para los admiradores de sus obras anteriores en el género, Wheatley demuestra que sigue en buena forma. Plantea más interrogantes de las que aclara, pero el trayecto resulta cautivador.
Aunque no presenta la violencia gráfica habitual en el género de zombis, se destaca por su originalidad y una atmósfera inquietante que atrapa al espectador.