Memorable gracias a su diseño de criaturas. Su argumento no es muy interesante, pero te deja con ganas de ver más películas de terror con este ambiente carnavalesco y una gran atención a los pequeños detalles.
Sorprende por lo diferente y similar que resulta a los orígenes de la franquicia. El espectáculo se fusiona con una narración íntima, logrando ser una de las entregas más destacadas de la serie.
Para los admiradores de sus obras anteriores en el género, Wheatley demuestra que sigue en buena forma. Plantea más interrogantes de las que aclara, pero el trayecto resulta cautivador.
Aunque no presenta la violencia gráfica habitual en el género de zombis, se destaca por su originalidad y una atmósfera inquietante que atrapa al espectador.
Los hermanos Grimm estarían orgullosos de sus imágenes y su tono. Es una incorporación única al subgénero de hombres lobo que debería tener más reconocimiento.
Una antología notable que presenta a un magnífico Karloff en el papel principal, además de haber influido en una de las bandas más icónicas del metal, Black Sabbath.
Aquí lo que los cineastas buscan no es el terror convencional, sino un humor absurdo que te hace reír o te incomoda profundamente. La mayoría de las veces es lo último.
A pesar de que los thrillers policíacos tienden a ser numerosos y a reciclar las mismas temáticas, Body Cam ofrece una intensidad angustiosa que contrarresta la familiaridad y la monotonía típicas de este género.
En las hábiles manos de Hebrero y de la actriz principal Macarena Gómez, 'Y todos arderán' ofrece una descripción endiabladamente convincente de la manía religiosa desbocada.
Tiene momentos verdaderamente aterradores y originales, pero en general, Hildago revisita los mismos clichés de posesiones. Su intento de subversión nunca alcanza su propósito.