'Clock' presenta una perspectiva poco común sobre el miedo relacionado con el embarazo. Sin embargo, Jacknow enfrenta dificultades al intentar integrar el desarrollo de Ella con elementos de terror habituales, lo que resulta en un desenlace que no logra impactar del todo.
Wohl y Merlant manejan el horror de manera efectiva, presentando un personaje poderoso en Jo que ayuda a desestigmatizar una enfermedad mental frecuentemente menospreciada y poco abordada.
Para la entretenida hora que ofrece repleta de sustos, 'Host' logra realizar su cometido con éxito, que básicamente consiste en que pases miedo en tu propia casa.
'Archive 81' inicia con una energía cautivadora que logra mantener el interés del público. Sin embargo, conforme avanza hacia su desenlace, se siente un declive en la intensidad, culminando en un cierre que resulta excesivamente predecible.
Este tipo de terror deja una impresión duradera. Es como si Flanagan hubiera encontrado una manera eficiente de comprender los elementos que hacen que las narrativas de Stephen King sean efectivas, y ahora busca superarlo.
La película se caracteriza por una trama acelerada y una excesiva dependencia de sustos, así como el uso de clichés familiares que restan valor a la poderosa actuación de su protagonista.
Está magníficamente elaborada, con un diseño de su criatura que es puro combustible para pesadillas. Barfoot sabe exactamente cómo y cuándo emplearlo para generar máxima incomodidad.
Usa la ciencia-ficción y la tecnología para ofrecer una visión desde dentro del poseído, pero su ambicioso concepto no logra instilar nueva vida, o sustos, en una historia demoníaca estándar.
'Dark Waters' no siempre tiene mucho sentido, pero es visualmente alucinante y extraña. El terror sobre lo oculto con presencias demoníacas y la ambientación hacen que la película se sienta cercana a algo que Lovecraft habría creado.