[Crítica 3ª temporada]: Aunque no sea impecable en cuanto a su narrativa, ofrece una experiencia realmente apasionante. Se aprecia más si se disfruta como una montaña rusa, con sus altibajos, giros inesperados y momentos de gran intensidad.
En sus mejores momentos, su enfoque surrealista roza las cotas creativas de 'Twin Peaks: The Return'. En el peor, la sátira social resulta un poco demasiado.
El guion está lleno de diálogos poco naturales y giros de trama inverosímiles, complementados por mensajes evidentes que buscan captar la atención del público general. Sin embargo, la dirección es dinámica, los personajes son encantadores y Noah Wyle ofrece una actuación sobresaliente.
No debe ser pérdida la oportunidad de disfrutarla por las emocionantes escenas de combates en el aire y las cautivadoras actuaciones de su elenco. Sin embargo, no esperes un espectáculo que alcance el nivel de la icónica 'Band of Brothers'.
Un thriller intrigante y sombrío, ideal para las gélidas noches de domingo invernales, y aún más entretenido para discutirlo con amigos al día siguiente.
No es tan trascendente como su material de origen, pero es apasionante, llena de interpretaciones fantásticas y revelaciones horribles. Los fanáticos de Andrew Garfield estarán encantados.
Es una obra con un matiz melancólico y una estética impresionante que, sin duda, merece ser vista. Definitivamente, se posiciona como una de las producciones más impactantes del año.
Para los entusiastas de Westeros, la segunda temporada presenta un intrigante drama familiar, una exquisita construcción del universo y un despliegue de tragedia, brindando así todo lo que adoran y aún más sorpresas.