Es la clase de película que seguramente muchos fans querrán que les guste, y mientras que hace honor a esa modesta promesa, ciertamente no va por encima ni más allá.
Seshita nos sumerge de inmediato en la acción, lo que resultará emocionante para los aficionados, aunque puede resultar confuso para quienes no están familiarizados. La construcción del mundo presentado supera en interés al mismo argumento.
La dirección de Schrader logra pasar desapercibida y se presenta de manera ágil. Es un biopic poco convencional que transmite la sensación de una vida vivida, al tiempo que aborda ciertas tendencias opresivas típicas del género.
Los que busquen grabaciones nunca vistas de un artista que se fue demasiado pronto y del que ya eran fans, acabarán satisfechos, pero los que esperen cierta profundidad, se quedaran con ganas.
Una comedia romántica con un toque original. Hemos visto el puente de Brooklyn en la pantalla muchas veces, pero rara vez con unos personajes como estos.
En su debut, Smith va con cuidado a la hora de trazar la línea entre el escepticismo y la creencia, sin permitir que descartemos o aceptemos totalmente los elementos místicos.
Una película para adolescentes dulce y sincera; es de lo mejor de este género. Peyton Elizabeth Lee sobresale en el papel protagónico con una interpretación que enorgullecería a Molly Ringwald.
La película desafía tu capacidad de respuesta ante la brutalidad, lo que convierte su mensaje sobre la fragilidad de la familia en algo poco claro, al igual que la estética visual que utiliza.
No requería haber sido creada, sin embargo, resulta ser mejor de lo anticipado. Watts, aunque no se ha consagrado como una 'scream queen', muestra un desempeño deliciosamente inquietante, demostrando su experiencia en el género.
Ni siquiera un brillante John Choo puede rescatarla de un final poco acertado. Su intento de conmover al público resulta en una reacción de incredulidad.