'Little Boy' plantea una cuestión que muchas películas emotivas evitan: ¿Es posible tratar narrativamente el bombardeo de Hiroshima de una forma entrañable? La respuesta es negativa.
Las imágenes cinematográficas de una devastada Tokio posguerra son impresionantes, mezclando un diseño de producción de la vieja escuela con algunos efectos digitales. Pero el papel de Fox, aun siendo un personaje central, nunca toma vida.
En lugar de ser una provocación cómica y dramática, 'Big Eyes' establece un conjunto de emociones perdidas en un mundo de colores primarios con tonos pastel.
'El mayordomo' presenta múltiples historias, algunas de las cuales logran impactar más que otras, ofreciendo una variedad de perspectivas que, si bien no todas son igualmente efectivas, enriquecen la narrativa en su conjunto.
Espero que Branagh revisite su propia vida otra vez, sólo para ver si puede crear algo tan maravilloso como los fans de 'Belfast' creen que es 'Belfast'.
Me alegra ver cómo Chazelle es capaz de ofrecer una nueva perspectiva sobre este tema; es la prueba de que no perderá su peculiar estilo cinematográfico al margen del género que esté explorando.
Funciona mejor como estudio de la vulnerabilidad humana y la forma de amar de todos nosotros. Así, una película con un bello montaje y unas imágenes algo vacías se convierte en algo conmovedor.
Es el mejor biopic musical en décadas. (...) Se arriesga a ir lo bastante lejos para deslumbrarnos con la claridad de su objetivo y su inteligencia emocional.
El director Hancock tiene experiencia en la creación de películas emotivas que resonan con el público, como demostró en 'The Blind Side'. Sin embargo, esta nueva entrega no lograría lo mismo sin la actuación de Thompson.
Una ácida y bien interpretada fábula de las pequeñas dificultades cósmicas de la vida, una comedia de los hermanos Coen con una visión filosófica más oscura que 'No Country for Old Men'.