Esta secuela ofrece algunos elementos entretenidos, aunque de corta duración. El problema radica en que el guion es aún más básico y simplista que el de la primera entrega.
Combina imágenes que son a la vez vistosas y horripilantes, una captura de movimientos que no está a la última y un reparto estelar que no es capaz de generar interés.
No tanto un 'Olé', pero más que aceptable. Consigue subsistir con escenas lo suficientemente encantadoras y gags entretenidos que compensan una historia que se atasca.
Palabras como 'inventiva' e 'inspirada' se aplican muy raramente al desfile de películas animadas que pasan por los multiplex cada año, pero 'The Boss Baby' demuestra ser una refrescante excepción.
Una aventura animada absolutamente cautivadora. Es una delicia deslumbrante que mezcla hábilmente un colorido folklore con un diseño visual reminiscentemente basado en el origami.
'Zootopia' combina inteligencia con un mensaje positivo y relevante sobre integración y empoderamiento. El resultado cautivador logrará atraer a todas las criaturas, ya sean grandes o pequeñas.
Lamentablemente, tras 15 años, incluso los acontecimientos domésticos que rodean a Manny y a su prole han sido relegados a un segundo plano, desplazados por demasiados personajes estridentes y frenéticos tratando de rellenar la raquítica trama.
En esta ocasión, se presta mayor atención a la historia y al desarrollo de personajes, lo que brinda al amplio reparto de voces y al director Genndy Tartarovsky más oportunidades para profundizar en su labor, resultando en un trabajo satisfactorio.
Es un desmadre continuo de principio a fin, plagada de locas irreverencias, deslumbrantes efectos digitales y un casting de voces con el tono perfecto encabezado por Chris Pratt, Elizabeth Banks y Will Ferrell.