Destaca la poderosa interpretación de Kevin Costner. Los arriesgados elementos, susceptibles de caer en la sensiblería, son manejados con destreza por Raimi. Es una propuesta interesante.
Una película imperfecta que se inclina más hacia el melodrama que hacia la tragedia. Aunque no aborda el segundo mandato de Bush, presenta sus ideas con una consciente crítica, elaborando una crónica política aguda e incisiva.
Un potente drama histórico, una obra intensa que capta la atención del espectador desde el inicio. La narrativa es absorbente y los personajes están profundamente desarrollados. Cada escena evoca emociones auténticas, lo que hace que la experiencia sea memorable. Sin duda, un film que deja huella.
Un melodrama a la antigua usanza. El trabajo tras la cámara revela precisión y hondura Anthony Hopkins y Debra Winger aportan unos trabajos memorables.
Aunque falsea la historia a su antojo y está llena de anacronismos, mantiene buena parte de su esplendor y fascinación, recreando la historia medieval con un estilo que adopta ciertos códigos del western.
Mítico filme, narración apasionada que alterna con excelente habilidad dramáticas secuencias espectaculares con momentos intimistas, exponente de una manera de entender el cine ya desaparecida.
Divertida aunque irregular comedia. Si bien el desarrollo del guión peca de previsible, el esforzado trabajo de dirección y las divertidas prestaciones del amplio elenco electoral animan lo suyo el desenfreno.
Capra crea una nueva fábula que es a la vez cándida y entrañable. Aunque es sentimental, nunca cae en el empalago gracias a la sutileza de su narrativa.
Confusa trama que combina elementos de thriller y cine fantástico. Pese a los excelentes actores, todo se reduce a una colección de secuencias visualmente impactantes filmadas sin mucho rigor.
La grandeza dramática de Mamet se convierte en un estallido de cine tan agresivo como airado. La obra maestra se completa con el trabajo de unos actores sencillamente memorables.
Desolador retrato del desarraigo juvenil a través de un adolescente violento. Un filme casi documental, que hace del compromiso y la denuncia su razón de ser.
Obra asfixiante, desoladora y brutal que retrata una sociedad corrompida que convierte en dioses al poder y el dinero por medio de unas sombras llamadas boxeadores.
Otra aventura de espada y brujería, tan convencional como otras tantos cientos de ellas, aunque resulte un tanto más simpática al estar rodada con medios precarios.