Brillante, el ensamblaje perfecto entre su comedia y la maestría británica en la construcción de títulos apocalípticos convierte al filme en un candidato a clásico navideño por derecho propio.
P pierde gran parte de la esencia de la saga. La sorpresa, el golpe de efecto y la magia del silencio se diluyen en el filme de Sarnoski. Es un intento que no logra alcanzar su potencial. Resulta entretenida, aunque no ofrece nada más.
Plaza logra cumplir las expectativas de aquellos que hicieron que 'Verónica' se convirtiera en un éxito internacional. Se consagra como maestro del cine de terror patrio.
Esta película regresa a estereotipos clásicos del terror, pero no logra reinventar las posesiones demoníacas. La calidad visual es deficiente y poco atractiva, lo que afecta la experiencia general.
Wadlow no logra desarrollar adecuadamente una narrativa en un plano onírico, evidenciando su enfoque más como director de series que de películas. 'Imaginary' se siente como un intento fallido de revivir el pasado de Blumhouse, repleto de clichés del género de terror.
Un libreto sólido que destaca gracias a las brillantes actuaciones de Berta Vázquez, Iria del Río y José María Yazpi, además de un excepcional trabajo de Francisco Ortiz.
A pesar de ofrecer una experiencia inmersiva en el paisaje tailandés, la película se siente retrasada debido a un ritmo excesivamente lento que la alarga en exceso.
Huye de los clichés para centrarse en su faceta más emocional, brindando una perspectiva novedosa sobre una criatura que parecía inalterable. Una película sobre licantropía que merece ser recordada.
De la Iglesia presenta una obra impactante que confirma su maestría como uno de los más destacados cineastas españoles en la creación de atmósferas donde el terror se mezcla con el humor negro.
Repleta de creatividad y guiños al pasado, pero sin quedar condicionada por la nostalgia, Burton consigue recuperar el espíritu de 'Bitelchús' en esta divertidísima secuela. El mejor Tim Burton está de vuelta.
Trepidante trayecto automovilístico y náutico, aunque ofrece menos sorpresas que la entrega anterior, sigue sosteniendo una notable tensión e intensidad.
El slasher del año rinde un homenaje a los clásicos del género, infundiendo frescura en la narrativa. Nash logra establecer una atmósfera opresiva gracias a su destacada técnica de juego fuera de campo.
Se va desinflando con el paso del metraje e impide que podamos hablar de una joya como 'Cerdita'. No obstante, Pereda consigue hacer un filme más que digno.
El hoyo se establece como la nueva referencia tras la obra de Natali, Cube. Massagué logra cautivar al espectador con una interpretación intensa, todo ello centrado en un concepto fundamental.
El whodunit logra captar la atención del espectador al centrar la trama en la investigación del culpable, generando sospechas sobre cada uno de los personajes presentes.
Forzada historia sobre las vicisitudes de la vida, con mucho algodón de azúcar. Bien podría pertenecer a la sobremesa de cualquier cadena de televisión y aún así pasar desapercibida.
Nos ofrece una visión fresca y divertida sobre el impacto de los psicotrópicos a través de las vivencias de figuras como Carrie Fisher, Sting y Ben Stiller.