'Tanta agua' es, al mismo tiempo, melancólica y luminosa. No intenta ser una comedia ni, mucho menos, un drama. En realidad, parece no tener intenciones, en el mejor de los sentidos, es decir, no manipula al espectador, ni siquiera crea la tensión de un nudo dramático.
Hay, en esta opera prima solista de Alejandro Fadel, un elemento que él mismo procura no subrayar y que -tal vez por eso- alcanza mayor contundencia: la lógica naturalidad del salvajismo de 'Los salvajes', transmitida sin condescendencia ni, claro, juicios morales.
Aunque juega con los contrastes, Seidl evita caer en el maniqueísmo. En ciertos momentos, 'Paraíso: Amor' se presenta como una comedia cruel y amarga; en otros, como un drama social que convierte a sus personajes en figuras grotescas. En resumen, es una película de autor que resulta única y sin comparación.
El trabajo visual es, sin duda, excepcional. Sin embargo, es lamentable que, especialmente en el tramo final, la película recurra a retóricas y esquemas que la debilitan, restándole complejidad y llevándola al borde de un culebrón que Waugh jamás imaginó.
Hasta la mitad, el filme mantiene un ritmo vertiginoso y un tono corrosivo, con una comicidad que se manifiesta en múltiples niveles. Sin embargo, al final, la película cede al sentimentalismo y muestra reticencia a alejarse del género.
Una cosa son las convenciones y otra, distinta, la repetición de clichés hasta el infinito. Hay personajes secundarios de trazos muy gruesos, alguna mirada discriminatoria y mucho, mucho lugar común.
'Madagascar 3' deslumbra visualmente, presentando personajes carismáticos desarrollados en las películas anteriores de la saga, junto a algunos nuevos. Con un ritmo vertiginoso y chistes generalmente efectivos, ¿se puede considerar un filme excepcional? No.
Lo mejor de esta película es lo más previsible. Su impresionante trabajo de campo, sus imágenes bellísimas, su minucioso montaje. En síntesis, la prolija, impecable calidad de los productos Disney.
Las ricas personalidades de los personajes están, por momentos, subrayadas y sujetas a un guión con demasiadas frases grandilocuentes y algunas simplificaciones.
En un mundo de viriles luchadores, los personajes de mayor personalidad son femeninos: una de las particularidades de un filme que, hay que admitirlo, también transita muchos lugares comunes.
Una historia filmada con procedimientos adecuados, culminada en escenas deportivas impactantes aunque exageradas, que avanza hacia lo que presagiamos, imaginamos o, peor aún, conocemos.
Un filme estilizado, ambientado en una Mar del Plata ominosa y opresiva, con buenas actuaciones -sobre todo, de Gustavo Garzón- y mayor eficacia a la hora de generar suspenso que al resolver enigmas.
Dunstan tiene habilidad para filmar, pero lo hace siguiendo fórmulas probadas que resultan vejatorias. Esto lleva a un miedo real: el de perder a la audiencia.
Un intenso drama que aborda el autismo. Su capacidad didáctica eclipsa el aspecto cinematográfico. Es importante precisar que no se cuestiona el contenido presentado, sino más bien la manera en que se muestra. Temas del cine.