Dunstan tiene habilidad para filmar, pero lo hace siguiendo fórmulas probadas que resultan vejatorias. Esto lleva a un miedo real: el de perder a la audiencia.
Un intenso drama que aborda el autismo. Su capacidad didáctica eclipsa el aspecto cinematográfico. Es importante precisar que no se cuestiona el contenido presentado, sino más bien la manera en que se muestra. Temas del cine.
Funciona como una prolongación de aquellos cortos mitológicos. Peter y Bobby Farrelly supieron cómo poner en escena aquella salvaje felicidad de trasfondo amargo: la comedia triste.
Supuestamente, en un solo plano secuencia. Un ejercicio, un método o una necesidad que provocan curiosidad y le dan un valor suplementario al filme, aunque no suplen ciertos desniveles.
Aborda temas que reivindican al peronismo, centrándose en el amor y el odio que este ha generado. Su síntesis se presenta de manera didáctica, casi como si fuera un instructivo para principiantes.
[Muestra] dos caras de un personaje que parece salido de una desmesurada ficción de Hollywood, pero que existió y ahora "regresa", entre tantas otras obras sobre él, en este documental que impacta y atrapa.
Película que busca sorprender con escasa originalidad, es que se aparta del precepto básico de la saga: utilizar supuestas cámaras caseras y seguir la línea -tan trillada, es cierto- del falso documental.
El elenco, la producción y la resolución técnica son impecables. El ritmo se mantiene constante, con pasajes ácidos y mordaces. Sin embargo, el guion parece funcionar solo en ráfagas, como si no lograra igualar las virtudes previamente mencionadas.
En 'Accidentes...' las historias se enfocan en colisiones automovilísticas, posiblemente inspiradas en 'Crash' de Cronenberg. Sin embargo, estas narrativas están mejor estructuradas y presentan puestas en escena más dinámicas y sofisticadas.
Andrizzi no se preocupa por las fronteras entre ficción y documental, ni por los prejuicios asociados a las voces en off, a las cabezas parlantes o al uso dramático de la música. Sin embargo, no emplea estos recursos de manera convencional. El resultado, aunque a veces desigual, es siempre valioso.
Una película que se permite cierta fantasía alocada y oscura, que en manos de Tim Burton habría sido un gran filme. Sin embargo, termina cayendo en casi todos los tópicos de la corrección política de Disney.
Remite a los guiones de Charlie Kaufman. Historias que dispersan, y terminan acercando al filme a una de esas típicas comedias de intercambio de cuerpos.