80 de los minutos más hilarantes vividos en un festival de cine en mucho, mucho tiempo. (...) una película de precisión milimétrica y un timing endiablado.
Resulta difícil resistirse a ella tanto por la convicción con la que el material argumental es manejado por Besson como sobre todo por la milagrosa capacidad de Caleb Landry Jones para poner en pie un personaje imposible.
Se pierde en una maraña narrativa. Bertucelli captura a Catherine Deneuve desde todos los ángulos, pero no le ofrece mucho más que fumar cigarrillos y beber té.
El director Martin Provost termina dañando la aguda capacidad de observación que muestra en la primera mitad de la narración, al recurrir en exceso al sentimentalismo.
Desternillante y conmovedora, es una de las películas del año. No necesita ofrecer finales felices ni sumergirnos en la miseria para conmovernos de manera profunda.
La última película del creciente imperio de Judd Apatow no es tan consistente como las que él mismo ha dirigido, pero, como aquellas, es un ejemplo de la última 'minimoda' en el cine: comedia romántica para chicos.
Mientras deambula entre la comedia y el drama, carece de la gracia necesaria para funcionar como una y de la profundidad para ser considerada como la otra. Además, presenta una torpeza narrativa y una tosquedad formal que se han convertido en el sello personal de Allen.
El resultado es hiperviolento, a ratos gracioso y, por momentos, extrañamente conmovedor. Es una lástima que la película diluya su eficacia al abusar de subtramas y motivaciones personales.
Supone un cambio en la obra de July, porque los tics se hacen a un lado para que en el proceso afloren una calidez y una ternura genuinamente conmovedoras.
La volubilidad tonal, es cierto, por momentos parece funcionar como un fin en sí misma, y eso sin duda resta pegada dramática al periplo de Norval. Nos sumerge en una atmósfera de creciente paranoia.
La irregularidad afecta al western de los Coen. Su primer episodio es hilarante, mientras que el quinto se presenta como una obra maestra. Transformarla en un largometraje puede que no haya sido la mejor decisión.