Nebbou intenta explorar la falacia de las apariencias, pero lamentablemente utiliza trucos narrativos poco originales y giros en la trama que resultan absurdos.
Saleh crea una atmósfera de paranoia efectiva en el intricado entorno arquitectónico de al-Azhar, pero no logra mantener un ritmo narrativo consistente a lo largo de la historia.
Es una lástima que no presente profundidad emocional ni escenas impactantes, y en su lugar, se sumerja en una serie de clichés e improbabilidades, lo que la convierte en una película que fácilmente se olvida apenas uno sale del cine.
Todas las escenas nos recuerdan repetidamente que él está perdiendo la cabeza y que ambos están cansados de ser una carga. A lo largo de esta trama se pone en evidencia la frustrante falta de honestidad de 'The Leisure Seeker'.
Película que se encierra en su propio elitismo, funcionando bien como un publirreportaje turístico. Sin embargo, su exaltación del lujo se siente obscena y como 'road movie' resulta tediosa.
Stephen Kendrick y Alex Kendrick son expertos en crear suspense, combinando sorpresas inesperadas, escenas de acción y toques de humor. Su más reciente drama cristiano parece ser una versión revisada de 'Fireproof', manteniendo su estilo característico.
Mientras plantea una serie de alianzas, la película se aleja del análisis psicológico de su personaje principal, explorando más el género del ‘thriller’. Al final, logra un efecto moderado en ambas direcciones.
Presenta una trama muy parecida a las que se cuentan en obras sobre dictaduras militares en naciones como Chile y Argentina, y el esfuerzo de Salles por embellecer su trabajo no disimula su falta de originalidad.
Hipnótico largometraje, Delpero edifica el drama a través de elipsis narrativas que frecuentemente sitúan los eventos fuera de campo. Las consecuencias se sugieren en silencio, con una sutileza que resulta contundente.
Hyde utiliza el material narrativo con humor y destreza. Los diálogos son entretenidos hasta que la pareja entra en un debate que resulta innecesario y lleno de didactismo sobre el trabajo sexual.
Aquí no parece haber más intención que juguetear con las expectativas del público. Y es que eso, un juguete, es 'Like someone in love'. Uno lleno de ternura y melancolía. Pero un juguete.
Es una versión afroamericana del icónico clásico de Arthur Penn, que destaca por su potencia visual y rítmica. Sin embargo, le falta un poco de tensión dramática para realmente captar al espectador.
Solo en algunas ocasiones, el protagonista logra convertirse en un personaje verdaderamente cautivador. 'Pornomelancolía' ofrece, por otro lado, una perspectiva sin prejuicios sobre el mundo de la pornografía.
Logra erigirse en una investigación penetrante y nada proselitista sobre las ambigüedades de la fe, la capacidad de una persona dañada para ayudar a otras