Las cuatro horas saben a poco. Cautiva de principio a fin gracias a la densidad y la originalidad de sus tramas y subtramas, de su estructura no lineal y sus abundantes digresiones.
Ofrece una impactante exploración del trauma y de sus desconcertantes y amenazadores síntomas, aunque resulta menos eficaz cuando apuesta por el simbolismo.
Magnífica película, una conmovedora meditación sobre la posibilidad de construir una utopía y uno de los más bellos retratos del amor fraterno proyectados recientemente desde una pantalla grande.
La mejor adaptación de la novela de Charlotte Brontë hasta la fecha, con una recreación precisa y sustancial que rebosa poesía, aunque al final se siente limitada por un exceso de inteligencia y buen gusto.
El enfoque de 'The Salvation' se siente excesivo y se pierde en su propia reverencia al género, lo que hace que su atmósfera solemne y sus intentos de ser subversiva resulten muy irritantes.
Mayer utiliza un montaje dinámico y una dirección creativa de cámara que evitan la rigidez, otorgando a cada uno de los talentosos actores su merecido primer plano.
Un enfoque narrativo elíptico y a menudo desorganizado, con más fallos de los recomendables. Sin embargo, hay instantes que logran emocionar y presenta una auténtica capacidad para provocar inquietud.
A pesar de las impresionantes imágenes, los diálogos carecen de emoción y los giros de la trama son confusos. Además, los personajes son tan planos que hace difícil conectar con la historia.
Será vista por unos como la prueba fehaciente del genio insobornable de su autor y por otros como una obra aplastada por sus propias pretensiones. (...) logra reivindicar a Snyder de una forma no exenta de ironía.
Una película que cumple con lo esperado y ofrece momentos agradables, aunque su desenlace se siente agotador. Además, presenta una trama que, a pesar de su simplicidad, resulta confusa al no resolver cuestiones fundamentales.
La mejor película protagonizada por tortugas ninja hasta la fecha exhibe un estilo visual vibrante que irradia energía e ingenio en cada imagen y en todas las impactantes secuencias de acción.
Angustiosa película que logra plasmar un peligroso espacio tanto físico como mental, exhibiendo una notable eficacia en la creación de tensión dramática.
El cineasta francés transforma cada escena en una aventura similar a explorar una juguetería, ofreciendo una experiencia visual intrigante y deslumbrante, aunque algo agotadora.
Es una obra magnífica, donde lo relevante no es la historia en sí, ya conocida; lo que realmente destaca es la habilidad de Noah Baumbach y su elenco para transmitirla con gran sutileza.
Obra maestra rotunda e indiscutible una sucesión de exuberantes intercambios de diálogos, y de 180 minutos de metraje tan íntimos como absolutamente monumentales.