Fogel crea escenas de acción que son tanto surrealistas como creativas, añadiendo un ritmo cómico ágil. Sin embargo, la película no logra aclarar qué estamos presenciando ni su propósito.
Relata el caso de dos bebés intercambiados al nacer para abandonarse a sus instintos más sensibleros y cursis, es el tipo de película que empeora cada nueva vez que piensas en ella.
La premisa ofrece oportunidades claras para explorar tanto la comedia como el drama. Sin embargo, a pesar de contar con algunos diálogos que impactan, estos potenciales no se concretan en la trama.
Allen reutiliza varios clichés personales para construir una narrativa que no logra profundizar en su potencial melancólico para ser un buen drama, ni ofrece suficientes chistes acertados para considerarse una comedia efectiva.
Una película de aventuras agradable que logra sacar sonrisas. La química entre Sandra Bullock y Channing Tatum es lo que realmente hace que la experiencia sea disfrutable.
Es un tipo de comedia donde los personajes actúan de manera tonta e inmadura, lo que impide que la historia progrese. Resulta ser una de las películas más desalentadoras sobre el amor en pareja.
Trata de funcionar como una versión más mundana de una aventura del Universo Cinematográfico de Marvel. Sin embargo, no cuenta con el director adecuado para alcanzar ese objetivo.
Los modos de su heroína evocan a Amélie Poulain. Su travesía se convierte en una serie de enredos, malentendidos y juegos de palabras que surgen del choque cultural.
Anodina apuesta formal y una puesta en escena perezosa, combina elementos de una comedia romántica, aunque el humor que ofrece es insuficiente e ineficaz.
Magnífica, resulta predecible pero cautivadora. Esto se debe a la variedad y el toque distintivo que el director aporta a cada escena de crimen, así como a la claridad sobresaliente de su narrativa y su impecable sentido del ritmo.
Intriga de espías que destaca por el empeño del director en mostrar sus instintos más impresionistas y atrevidos. Una obra que merece atención por su originalidad.
Constantemente exige al espectador que tolere la absoluta falta de lógica y la incoherencia tonal y estética. Quien acepte el trato, en ningún momento sentirá el tiempo pasar.
Refleja la transición que el cine de Jia ha experimentado a lo largo de los años. Es una obra diferente: más divertida, más extraña, más inquietante y, tal vez, más trascendente.
Estilo estético característico de los comerciales de fragancias, con composiciones complejas, imágenes sobresaturadas y efectos especiales que exhiben su propia artificialidad. Para algunos, esto es sinónimo de belleza.
Trabajo poderoso por su sensualidad y su habilidad alternando sensaciones como la ternura, la rabia y la desazón, imponente en su puesta en escena y conmovedor.
Mezcla slapstick y escenas de acción poco elaboradas. Su previsibilidad y falta de energía serían perdonables si generaran al menos alguna risa. Es especialmente decepcionante viniendo del habitualmente acertado Greg Mottola.
Gracias a su meticuloso montaje, esta obra se convierte en un asombroso cruce entre un álbum familiar, un documento político, un thriller 'noir' y una emotiva celebración del amor entre padres e hijos.