Esta podría ser la obra maestra de Fernando León de Aranoa, ya que se centra en un personaje poderoso cuya complejidad lo hace tanto despreciable como cautivador.
La película mantiene su intención de señalar un sistema productivo que deshumaniza a sus trabajadores. Sin embargo, resulta desafortunado que Bing no desarrolle a sus personajes lo suficiente, dejándolos como meras figuras anónimas.
No profundiza en los temas que su premisa sugiere. A pesar de que es una obra significativa para su creador, no ofrece razones convincentes para soportar la experiencia que presenta.
A pesar de su desarrollo pausado y metódico, la película genera una intensa tensión a medida que la trama profundiza, resultando en una obra perturbadora.
Esta historia de amor homosexual entre granjeros es menos épica y más austera, con un enfoque más sincero que 'Brokeback Mountain'. Lee destaca por su habilidad para retratar un paisaje magnífico.
Mungiu aborda la xenofobia, pero sin la fuerza de sus trabajos previos. La película resulta bastante sencilla, y las tramas junto con los elementos simbólicos que se añaden no la enriquecen, sino que la vuelven más confusa.
Fitoussi investiga el amor, el adulterio, la culpa y el castigo con una sensibilidad notable, evitando los excesos melodramáticos. Aporta una profunda carga emocional sin sacrificar un tono ligero y accesible.
La película de 60 minutos sorprende y desmiente las críticas sobre el director japonés, provocando carcajadas incluso en los espectadores más serios. Es el tipo de obra que se merece un simple pero sincero: gracias.
Que posea más consistencia lírica que narrativa y que muestre cierta tosquedad manejando el sentimentalismo no menoscaba el poder de 'Mi vida con Carlos' como testimonio histórico y emocional.
Los aficionados a los Mael no deben dejar pasar esta película. Aquellos que la vean sin conocer su música seguramente saldrán siendo nuevos admiradores.
Sin duda sorprende por los prejuicios que derriba y las riquezas que revela sobre su objeto de estudio aunque difícilmente disuadirá a quienes tienen claro que la jota no es para ellos.
El cineasta tailandés conserva su distintivo toque sobrenatural. No siente la necesidad de explicar sus ideas, lo que resulta irrelevante ante la belleza y el enigma que presenta en su obra.
Zafiedad con ínfulas. Cuando no busca manipularnos emocionalmente a través de la desgracia, la película utiliza diferentes trucos narrativos para hacernos creer en su propia relevancia. No consigue convencer.
Una película íntima y romántica que logra un balance entre la sutileza y la profundidad emocional. Derrocha un romanticismo que es tanto sobrio como contundente.