Los Foenkinos presentan situaciones que parecen apoyar el estereotipo misógino de que la crisis de los 50 transforma a las mujeres en personas neuróticas y resentidas. Además, utilizan recursos narrativos que resultan rudimentarios.
Una obra absolutamente personal que posee una sensibilidad inconfundiblemente europea. El distanciamiento cultural le ha permitido al director ampliar su expresividad narrativa y ahondar en asuntos hasta ahora inéditos en su cine. Un pequeño milagro.
Netflix logra que Orson Welles se agite en su descanso. Ver la obra completa es cansado. ¿Cuánto refleja realmente la visión de Welles? Probablemente muy poco.
'Dune' es una obra cinematográfica que demuestra ser perfectamente adaptable y contando con Denis Villeneuve al mando, se presenta como la elección ideal. La película disipa las incertidumbres que la rodeaban y se distancia notablemente de la versión de Lynch.
Llegado el momento, la historia se llena de un sentimentalismo excesivo, sin embargo, eso no impide que se convierta en una profunda reflexión sobre las dificultades que se presentan al intentar amar en un contexto repleto de obstáculos.
Una combinación de comedia, misterio y acción que no logra ser lo suficientemente cómica, no despierta suspenso y carece de tiroteos o persecuciones destacables.
'Dinero fácil' ofrece una narrativa cautivadora y una intensa emoción, convirtiéndola en un thriller criminal que va más allá de lo convencional. Sin embargo, el realismo tiende a desvanecerse en su tercer acto.
Se presenta como un despliegue de estilo carente de contenido. A pesar de los esfuerzos admirables de los directores por mantenernos entretenidos, es lamentable que a menudo pierdan el rumbo.
Es una obra que combina el respeto y la provocación, mostrando tanto precisión como un toque impulsivo. Aprovecha las influencias teatrales de su origen y, a la vez, explora todas las oportunidades artísticas que brinda el cine.
La premisa sugiere un enfoque emotivo lleno de lágrimas y melodías melancólicas, sin embargo, Avilés opta por un estilo naturalista y humorístico, sin perder su habilidad para emocionar al espectador.
Intenta conmover a toda costa, pero su capacidad de impacto emocional se ve torpedeada tanto por la tosquedad de su sentimentalismo como por esos engorrosos 'flashbacks'.
La puesta en escena es solemne, con una imaginería decadente y grotesca. Algunas escenas son realmente impactantes, pero en 136 minutos hay demasiadas que no logran causar ese efecto.
Es impresionante en términos conceptuales y técnicos, pero su falta de contenido, así como su repetitividad, se hacen evidentes y restan valor a la experiencia.
La voluntad referencial y experimental nunca interfiere con el encantador sentido del humor de la película, manteniendo su ternura y calidez, así como su sutil y efectivo poder de seducción.