La película no logra mantener su rumbo hacia el desenlace. Las acciones de los personajes se vuelven confusas y las situaciones que enfrentan se tornan poco creíbles.
La puesta en escena es solemne, con una imaginería decadente y grotesca. Algunas escenas son realmente impactantes, pero en 136 minutos hay demasiadas que no logran causar ese efecto.
Es impresionante en términos conceptuales y técnicos, pero su falta de contenido, así como su repetitividad, se hacen evidentes y restan valor a la experiencia.
La voluntad referencial y experimental nunca interfiere con el encantador sentido del humor de la película, manteniendo su ternura y calidez, así como su sutil y efectivo poder de seducción.
Una obra absolutamente personal que posee una sensibilidad inconfundiblemente europea. El distanciamiento cultural le ha permitido al director ampliar su expresividad narrativa y ahondar en asuntos hasta ahora inéditos en su cine. Un pequeño milagro.
Netflix logra que Orson Welles se agite en su descanso. Ver la obra completa es cansado. ¿Cuánto refleja realmente la visión de Welles? Probablemente muy poco.
'Dune' es una obra cinematográfica que demuestra ser perfectamente adaptable y contando con Denis Villeneuve al mando, se presenta como la elección ideal. La película disipa las incertidumbres que la rodeaban y se distancia notablemente de la versión de Lynch.
Allen reutiliza varios clichés personales para construir una narrativa que no logra profundizar en su potencial melancólico para ser un buen drama, ni ofrece suficientes chistes acertados para considerarse una comedia efectiva.
Una película de aventuras agradable que logra sacar sonrisas. La química entre Sandra Bullock y Channing Tatum es lo que realmente hace que la experiencia sea disfrutable.
Es un tipo de comedia donde los personajes actúan de manera tonta e inmadura, lo que impide que la historia progrese. Resulta ser una de las películas más desalentadoras sobre el amor en pareja.
Un despliegue de estilización y seriedad se manifiesta en esta obra, la cual resulta más efectiva como una serie de poses y simetrías visuales que embellecen la violencia, en lugar de ofrecer un crudo retrato de la guerra entre rusos y ucranianos que pretende ser.
Un relato de 160 minutos donde los personajes intercambian diálogos que a veces resultan complejos de entender. En general, ‘MMXX’ sirve como una reflexión sobre la situación de la humanidad en Rumanía durante el año 2020.
Probablemente sea la película más cercana a la comedia de Olivier Assayas. Pese a ser una obra inconfundiblemente menor en la filmografía del director, ‘Hors du Temps’ deja clara su propia trascendencia a través de su título.
Constantemente exige al espectador que tolere la absoluta falta de lógica y la incoherencia tonal y estética. Quien acepte el trato, en ningún momento sentirá el tiempo pasar.
La combinación es tan extraña como una tapa de chistorra con chocolate. Una historia que incluye soldados alienígenas y fusiles láser, junto a un James Franco exagerado, no debería ser tan tediosa.
Entre lo cursi y el mal gusto, se presenta una tendencia fallida hacia un humor grosero y un sentimentalismo que culmina en un clímax increíblemente empalagoso.
A pesar de su intento de ser moderno, se trata de lo habitual. Las situaciones de los personajes se abordan de manera torpe y sus diálogos carecen de naturalidad.
La película no consigue encontrar el balance entre sus objetivos de comedia romántica y sus esfuerzos aburridos por imitar las clásicas comedias de enredos de Howard Hawks, así como sus torpes números musicales.
La película se extiende demasiado, alcanzando 136 minutos que la hacen sentir pesada. A lo largo de este tiempo, oscila sin establecer una dirección clara entre la comedia y el drama.