Con un par de sillas y una habilidad extraordinaria para inventar historias, el dúo demuestra que con imaginación el humor puede traspasar fronteras y pantallas.
Las narrativas familiares envueltas en conspiraciones y luchas de poder son el fuerte de Harington, y esta miniserie de la BBC logra ilustrar perfectamente esta conexión.
La película convierte los prejuicios en humor en una época de corrección política y autocensura. Su éxito en esta hazaña se debe en gran parte a la actuación de Ferrell.
Un decepcionante pastiche. En ciertos instantes, la película parece haber sido creada con el propósito oculto de despojar de toda su magia y encanto a las leyendas navideñas.
Entre bromas cuestionables y un sutil coqueteo con la xenofobia, la película basa gran parte de su contenido en referencias a la cultura pop estadounidense, lo que provoca que dejé excluido a un amplio sector del público.
González Iñárritu presenta un retorno a sus raíces que se siente más superficial que genuino, creando una obra que resulta deshonesta, incoherente y maniquea. La ambición de retratar al hijo pródigo no logra dar en el clavo.
Las escenas entre Timberlake y Affleck sugieren que la película tiene el potencial de ser más intrigante, algo que ni el director Brad Furman ni los guionistas Brian Koppelman y David Levien lograron llevar a cabo.
Este es uno de esos films que permanecen en la memoria del espectador, que con el tiempo redescubre las muchas capas de un relato tan complejo como fascinante.
Kidman consigue que se sientan todas las emociones que Romy experimenta a lo largo de la historia, destacando en una actuación que se sitúa entre las mejores de su extensa y fascinante trayectoria.
La película destaca principalmente por las actuaciones de sus actores principales, quienes logran transmitir la química entre ellos a pesar de un guion que recurre a diálogos excesivamente sentimentales.
Channing Tatum debería recibir papeles más dignos, ya que en esta cinta sus escasas y poco graciosas escenas lo alejan de su potencial como un actor serio.
Si los cortos te hicieron reír, este film también lo logrará. Aunque su trama es un tanto débil, para quienes disfrutan del humor de Galifianakis, la película es un acierto desde el principio hasta el final.
Utiliza las declaraciones de los ladrones y la reconstrucción de sus asaltos para certificar que el crimen aunque a veces parezca divertido, al final nunca paga.
El film evita caer en la seriedad del material de origen y avanza de manera fluida, gracias a una edición precisa y a la destacada actuación de su elenco.