La experiencia de Joe Johnston en efectos visuales le proporciona una gran ventaja. Se presenta una narrativa emotiva sobre las segundas oportunidades y la inocencia perdida de manera precoz.
El problema radica en que el mundo ha evolucionado, mientras que Hogan se ha quedado estancado. Mick Dundee no se presenta tanto como un aventurero en un entorno nuevo, sino como un personaje que ha quedado obsoleto.
Aparte de una buena fotografía y alguna que otra escena de batalla, el resultado es un aburrimiento tan lento que resulta tan difícil de entender como el extraño acento irlandés de Kiefer Sutherland.
A pesar de que su calidad se asemeja más a la de 'Morbius' que a 'Venom', 'Kraven' no es un desastre total. Proporciona una entretenida experiencia llena de acción y aventuras sangrientas.