Con un aire de solemnidad similar al de un rito religioso, 'Godzilla II' parece priorizar el asombro visual en sus devastadoras escenas de destrucción en lugar de centrarse en la humanidad de sus personajes reales.
La película dura 140 minutos, pero se siente breve gracias a la habilidad del director, que a pesar de ser un debutante, sabe cuándo intensificar la tensión y cuándo hacer una pausa para respirar.
carece del veneno y la rebeldía que definen la obra de Moore. En su lugar, se presenta como una pieza deslucida, sin energía y políticamente correcta, lo cual se refleja en la propia película.
Se presenta como una reflexión acerca del ámbito digital, sin embargo, su desenlace con un fuerte contenido moral deja claro que la reflexión es, en realidad, una sencilla imposición.
El film de Brad Bird comienza como una emocionante aventura similar a 'Hombres de negro', pero a medida que avanza, se transforma en una serie de explicaciones complejas que recuerdan el estilo del cine de Christopher Nolan.
Esta secuela reafirma y magnifica los descubrimientos de la película anterior, convirtiéndose en un referente de estilización visual, un ejercicio autoconciente y una apropiación creativa de la violencia extrema.
Posee la mecanicidad típica de las obras diseñadas exclusivamente para su explotación económica, y su relato no logra un ritmo y cohesión adecuados hasta después de aproximadamente treinta minutos.
La película no logra definir las normas del mundo en el que transcurre, al igual que los personajes. Se siente como una colección de situaciones unidas solo por el capricho de los guionistas.
Todas las situaciones están diseñadas para evocar emociones en el espectador, aunque a menudo esto se logra a través de eventos poco creíbles y forzados.
A medida que la narración avanza, la faceta de cine dentro del cine comienza a cobrar fuerza, alimentándose de referencias y guiños que mitigan el impacto del veneno presente en su primera parte.
La ausencia de química entre los actores en '¿Sólo amigos?' es evidente, lo que se traduce en un desarrollo superficial y sin matices. Esto impide que la relación evolucione de manera creíble.