El comprometido final es una gran decepción, aunque cuenta con actuaciones sobresalientes, varias escenas bien logradas y un lenguaje creativo más elaborado de lo que podrías pensar.
Intensa y perturbadora, 'Snowtown' resulta incómoda de ver; sin embargo, el control riguroso de Kurzel hace que su escalofriante terror suburbano sea más accesible.
Julia, en su papel final, trata de dar lo mejor de sí mismo como el comandante, pero ni tan siquiera su sutil presencia y sus geniales ocurrencias pueden salvar este desastre descerebrado y ruidoso.
Holland demuestra que con un guion sólido y una dirección efectiva se puede superar una premisa absurda. La confianza con la que aborda los momentos de suspense le da a la película un toque aterrador e ingenioso.
Alvart logra un potente sentido de la escala, pero los personajes y las ideas están perdidos en un jaleo de escenas de lucha que, extrañamente, parecen descartes de 'The Descent'.
Intenso drama psicológico en el que Cronenberg reflexiona sobre sus preocupaciones: el miedo a la desintegración física y mental, la mortalidad y la lucha de poder entre sexos. La película se corta un ápice a la hora de ser visceral.
Herrington, yendo más allá de los clichés del género, le da a esta película de acción al estilo de 'Rocky' cierta crítica social y una narración visual segura.
El ingrediente esencial de esta obra es el ingenioso guión de Dan Schaffer, que desafía de manera constante la premisa inherentemente sexista de la película.
La obra de Ford aborda de manera profunda y extendida los temas familiares relacionados con la muerte del Viejo Oeste, explorando el choque entre la naturaleza salvaje y el entorno cultivado, así como el impacto del mito.