Un drama desgarrador e implacable que busca entender las motivaciones detrás del terrorismo suicida, aunque tal vez lo haga mejor al resaltar el fracaso de nuestros prejuicios occidentales, sean estos bienintencionados o no.
Es una máquina de precisión que se nutre del carisma blindado de Tom Cruise. En suma, la fórmula Reacher satisface en su salto al cine, pero no expande sus límites.