La película logra mezclar amargura con ingenio a través de sus diálogos refinados, pero falla en sintetizar su mensaje. El director parece tener confusa la dirección que quiere tomar, lo que se refleja en la dispersión de sus personajes.
Branagh destaca tanto como director como actor, ofreciendo un intrigante thriller de espías. Junto a un brillante Chris Pine, nos invita a explorar nuestras fantasías más sombrías sobre el apocalipsis.
Schwentke transforma una intensa y violenta exploración del personaje en una divertida comedia de acción conjunta, que destaca por su ingenio y ligereza, aunque se aleja considerablemente del estilo provocador de Ellis.
La película destaca por una fuerte puesta en escena y presenta una serie de ideas provocadoras que el director, Blomkamp, opta por dejar a medio camino. Además, incluye al menos dos secuencias de acción que se encuentran entre las más destacadas del cine de verano.
Escabechina fantástica con ecos del estilo de John Woo. Lo mejor: Schwarzenegger muestra su compromiso por reconquistar a sus seguidores. Lo peor: Carece de un director de acción que eleve la película.
Documental con gimmick, mordiente y doble fondo reflexivo. Un viaje cien por cien Padial, pero también una experiencia trascendental para los millones de seguidores de su protagonista. Documento sociológico de lo más valioso.
Una propuesta que únicamente recurre a atajos y clichés en su desenlace. Destaca por su sensibilidad al abordar temas significativos, aunque su conclusión resulta bastante forzada.
Una comedia romántica que se enfrenta a desafíos significativos a través de giros dramáticos inesperados. A pesar de tomar desvíos intrigantes, culmina en un desenlace predecible, aunque astutamente perverso en su desarrollo.
Un drama desgarrador e implacable que busca entender las motivaciones detrás del terrorismo suicida, aunque tal vez lo haga mejor al resaltar el fracaso de nuestros prejuicios occidentales, sean estos bienintencionados o no.
Es una máquina de precisión que se nutre del carisma blindado de Tom Cruise. En suma, la fórmula Reacher satisface en su salto al cine, pero no expande sus límites.