Combina estilo, exuberancia y complejidad temática, presentando decorados de pesadilla junto a un inteligente diseño de sonido y composiciones ingeniosas que se complementan.
Von Trier expone en 'Antichrist' cómo el control estético puede resultar tan ineficaz como el control terapéutico al enfrentar la naturaleza en su forma más primitiva.
Demasiado larga, violenta y llena de personajes que hablan como si estuvieran leyendo al mismo novelista pulp. Tiene algunas secuencias viscerales emocionantes
Miike ha abordado este tema anteriormente. Esta vez, la película resulta menos elegante y algo más redundante. Sin embargo, conserva ese humor retorcido característico del director y sabe crear momentos de acción que se quedan en la memoria.
A partir de un corto, la historia no es suficiente para llenar un largometraje. 'Clock' se apoya demasiado en metáforas visuales demasiado obvias, pero es una explicación vívida y visceral de los miedos de una mujer.
Un drama inquietante y astuto sobre lo duro que es ser madre. Se queda sin fuerzas tras sus dos horas. Es como una película de persecución, con una heroína que corre en vano para escapar de las expectativas sociales.
Bong logra dotar a cada personaje, sin importar su relevancia, de una profundidad notable. 'Mother' no se destaca por su estilo visual, pero la elección de los planos es muy acertada.
Todos los aspectos de 'The Bad And The Beautiful' son excepcionales. Es una obra rica y refinada, repleta de reflexiones sobre las complejidades que se esconden tras el arte.
Los segmentos se extienden más de lo necesario y carecen de finales que honren el concepto de una antología. Sin embargo, logran crear una nostálgica atmósfera de 1999, con instantes que generan una incomodidad palpable en el espectador.
Los creadores de la serie tienen claro que su enfoque se basa en provocar emociones simples y utilizar el humor irónico, pero muestran cierta vacilación al convertir 'The Lizzie Borden Chronicles' en una experiencia completamente desenfrenada.
Es complicado categorizarla. Hay momentos de desconcierto y otros de humor. En general, ofrece una curiosa y profunda reflexión sobre la esencia de las creencias.
Hacer que algo tan simple sea tan entretenido no es tan fácil. 'Troll' lo consigue volviendo a lo esencial. Retrocediendo mucho, mucho, hasta el nórdico antiguo.
Una delicia para los fans de la cultura de los 80. No ha habido tantas épocas tan llenas de grandes personalidades produciendo obras imperecederas. Wham! caminó entre esos gigantes, igualándolos zancada a zancada.
Ambudkar y Jamie King se apegan a los estereotipos típicos de las películas para adolescentes. Sin embargo, el director Roshan Sethi aporta un toque visual interesante a los interludios musicales, y las melodías resultan bastante memorables.
Aunque no logra funcionar del todo, presenta fallos de formas intrigantes. En la teoría tiene potencial, pero en la ejecución se siente vacío y sin profundidad.