En realidad, se pueden considerar dos películas diferentes. Cada una tiene sus propios méritos, pero la combinación de ambas no resulta del todo armoniosa.
La trama y el estilo de 'You Can Live Forever' se perciben como rígidos, lo que contribuye a una sensación de planitud. Sin embargo, hay instantes en los que esta misma rigidez se convierte en un punto a favor de la película.
No ofrece una perspectiva interna ni una evaluación amplia del papado actual. Sin embargo, es iluminador observar al Papa Francisco en una variedad de situaciones.
El efecto acumulativo resulta ser intensamente conmovedor. Sin embargo, la película no utiliza de manera efectiva el período crítico de dos días que enfrenta Andy.
Gracias a la magistral dirección de Brian Goodman y las vibrantes actuaciones de Antonio Banderas y Jonathan Rhys Meyers, la película logra captar el interés del espectador, incluso en los momentos más absurdos. Una obra de suspense bien construida, aunque con pocos elementos.
La trama es más sencilla de lo habitual. Pero Neeson es tan bueno haciendo este tipo de papeles que resulta lo bastante emocionante para que el espectador lo disfrute.
Efectiva a varios niveles y con una dirección sólida, la interpretación es excepcional. Se presenta como un misterio intrigante, enriquecido con momentos de intensa violencia.
Una comedia negra que, aunque resulta amena, carece de un rumbo claro. Su tono no logra ser lo suficientemente oscuro ni se siente completamente divertida.
Carpenter invirtió más de 50 millones de dólares para lanzar una crítica contundente a los moralistas egocéntricos y vanos de su nación. Su enfoque desaliñado, sincero y divertido pone de relieve la complacencia de la sociedad.