El guion de Rose presenta giros inesperados, diálogos intensos y momentos de pausa que alteran el flujo. Hay secciones que reflejan de manera astuta la sinceridad del comportamiento humano.
Una obra maestra desgarradora y profundamente americana. El clímax presenta un sorprendente monólogo que es una de las interpretaciones más hipnóticas jamás grabadas.
A pesar de tener buenas intenciones, la experiencia resultante es aburrida. Las actuaciones son solo aceptables, la calidad de producción deja mucho que desear y los personajes carecen de profundidad.
Todavía sigue siendo la introducción más efectiva que se ha hecho en televisión. Capturó a los espectadores con secretos fascinantes, personajes eclécticos y una visión original de un género convencional.
'Hill Street Blues' marcó un hito en la tele, destacando por su enfoque innovador. La elección de Steven Bochco de narrar historias con finales abiertos, poco común en su tiempo, sentó las bases para la actual calidad televisiva que todavía perdura.
Mitad 'The Deer Hunter' y mitad thriller carcelario, la película logra equilibrar ambas partes de manera efectiva. Sin embargo, cuando se centra en una de ellas, la otra se ve perjudicada.
Aunque puede que no cumpla plenamente como relato de un crimen real, se destaca por su capacidad de provocar reflexiones sobre la naturaleza del poder.
La ausencia de una narración nítida convierte a esta obra en una serie de eventos impactantes en lugar de en el trabajo periodístico vibrante que debería ser.
Densa en trama y mitología, la película es refrescantemente imprevisible, aunque sólo sea porque adivinar lo que viene a continuación requiere comprender qué demonios está pasando...
La premisa resulta lo suficientemente absurda como para ser divertida, sin embargo, bajo la dirección de Justin P. Lange, la película se torna pesada y monótona, careciendo de la sutileza que la haría intrigante o de la efectividad necesaria para asustar.
Di Giacomo presta atención con serenidad a personas que sinceramente piensan que están poseídas por fuerzas malignas. De alguna manera, esa tranquilidad en su respuesta resulta tan inquietante como la presencia de un verdadero demonio.
En comparación con su serie madre, tiene una trama bastante plana, interpretada por una colección de antihéroes toscamente dibujados que no son tan fascinantes como Pina parece creer.