Casi todos sus detalles superfluos son entretenidos y temáticamente defendibles. Estilísticamente, juega con un tipo muy particular de alienación moderna.
'Altitude' no incluye mucha trama en su breve duración; en cambio, Merkin y el guionista Jesse Mittelstadt se centran en acumular bromas sobre las incomodidades de viajar en avión, intercaladas con tiroteos y peleas mal dirigidas.
En el mundo real, lo que lograron como equipo de baloncesto fue notable. Sin embargo, al dramatizarlo en la pantalla, el resultado se siente increíblemente poco emocionante.
Aunque su trama es bastante escasa, sus piezas dispersas rara vez se alinean de una manera que sea suficientemente precisa para enganchar al espectador.
No puede hacer que la ficción sea más extraña que la verdad. Los dos personajes principales se sienten algo apagados, ya que se definen menos por sus objetivos concretos y más por el vago deseo de querer.
Ni Nylhom ni el reparto intentan aportar algo nuevo a este manido argumento. Pero lo hacen muy bien, y cuentan con un escenario simplemente espléndido.
Su mayor problema es la inconsistencia de su tono. Aunque intenta ser una comedia negra rara, funciona mejor cuando explora lo que significa ser 'divino'.
Enfatiza el drama personal de Stobel por encima de la investigación académica, lo que produce una película que se deja ver, pero que es débil en el apartado teológico.
Jackals' quizás sea convencional, pero aun así logra provocar miedo. La película cumple con su propósito: sumerge al espectador en un entorno oscuro, rodeado de depredadores despiadados.