Esta película presenta un doble conflicto que le otorga una mayor significación y complejidad. Es una historia sumamente entretenida, repleta de momentos ingeniosos y chistes inteligentes, cargados de referencias cinematográficas.
Una nueva genialidad de Pixar en la que supieron crear una historia de gran complejidad e inteligencia que puede ser disfrutada tanto por adultos como por el público infantil.
Lo de joven prometedora del título original (Promising Young Woman) se le puede aplicar tanto al personaje como a la cineasta. Ya porque la única revancha resulta pírrica.
Un relato que trata de abordar el tema desde diversos ángulos, pero donde destaca el amor y la comprensión, aunque sin caer nunca en sentimentalismos complacientes.
El espléndido periplo de estos jóvenes resulta casi siempre entretenido, divertido y, sobre todo emotivo. Un viaje al corazón de una ciudad y de un estado del espíritu, inquieto, desorientado y anhelante.
Con este material Larraín logra una historia inesperada y sinuosa en sus pretensiones y soluciones, razón por la cual sus resultados son ambiguos e irregulares.
Como en todas las películas de carretera, los personajes que inician el viaje no son los mismos que lo terminan, están transformados y con una relación diferente entre ellos, unos procesos que este relato propone de forma inteligente y llena de sensibilidad.
Una película ingeniosa en sus recursos argumentales y metafóricos, un relato tan estimulante como incómodo, que deja un buen sabor por el cine y un mal sabor por la vida.
La grandilocuencia de una historia que se explaya en el tiempo y la geografía se ve reducida por la elementalidad y reiteración con la que aplica un esquema narrativo predecible y con un héroe limitado en su comunicación.
Romántica historia de amor que deviene en un sorpresivo thriller. Una pareja decide quedarse con una niña que encuentra, pero este acto traerá graves consecuencias para ellos, aunque también una conmovedora visión del amor.
Una constante declaración de principios y reflexión frente a la vida y al acto creativo. Es decir, se trata de una permanente racionalización de estos aspectos, porque lo estimulante y sugerente como experiencia estética está en la puesta en escena.
No es el cine de Larraín que conocemos, y aun así mantuvo ese nivel en sus personajes, historia y temas. Creó una película original en su tratamiento y rica en recursos visuales, narrativos y poéticos.
Esta película es la reivindicación de un hombre y la defensa de una clara premisa frente a lo que debe y no debe ser el arte, así como el último aliento de cine de uno de los directores más reconocidos y prolíficos de la historia.
Este biopic aborda ese período de manera desigual, mostrando una comprensión honesta del espíritu de esta mujer, aunque también evidencia la intención de aprovecharse de su historia sin escrúpulos.
Usar el ingenio y el humor resulta una forma efectiva y accesible de detallar cómo el vice y sus colaboradores manipularon la política interna y externa de Estados Unidos.