Una narrativa impactante sobre el desamor que, junto a sus profundos elementos emocionales y afectivos, presenta en su robusto guion temas como la familia.
La fuerza y frescura del tono realista de Ken Loach se manifiesta con naturalidad. Logra retratar la autenticidad de los personajes y su drama con gran facilidad, evitando caer en el melodrama.
El relato es íntimo y natural, ofreciendo una anécdota que refleja profundamente el entorno rural, la vida diaria y una serie de reflexiones acerca del fenómeno de la imagen.
Lo mejor es experimentar esta película por partes: las escenas de acción como si de una película de acción se tratara, los planes elaborados como en 'Misión Imposible' y el espionaje sofisticado al estilo de James Bond.
Es un documental que presenta fotografías y un artista, explorando una tendencia contemporánea en el cine donde la subjetividad y el relato en primera persona se utilizan para acercarse y explicar una realidad.
Se trata de un relato intimista y sosegado que se sostiene en las interpretaciones de estos dos grandes actores y en unos certeros diálogos que consiguen presentar con lucidez un punto de vista de la vida desde la edad que tiene la pareja.
Se trata de una pieza que celebra el arte y la creación, desde la actuación, la música y el cine. Una película que habla fuertemente con la sutil voz del arte.
El filme destaca por su ingenioso e intelectual sentido del humor, acompañado de una banda sonora de jazz que realza las profundas reflexiones sobre la vida y el amor que se entrelazan a lo largo de la historia.
Es una película que logra captar el interés al mezclar la narrativa de inmortales con el clásico cine de mercenarios, aunque aún presenta las limitaciones propias de este género.
El trabajo conjunto de los personajes en esta película es realmente notable, ya que interactúan de manera intensa. La estética visual complementa esta dinámica, presentando imágenes hermosas donde la luminosidad y la composición visual se entrelazan de forma excepcional.
Una obra con un tema revelador e impactante, sin duda, pero el cine debe ser siempre mucho más que un argumento, y eso es lo que se echa de menos en este relato, que hay más anécdota que cine.