A pesar de la complejidad de su trama, la película destaca por su ternura y sinceridad emocional. Vicky Krieps brilla en su actuación, y los impresionantes paisajes naturales también aportan un gran valor a la experiencia.
Una película ingeniosamente construida, que refleja la intención del director a través de un mensaje dual en su camiseta: se presenta como el mismo individuo divertido y provocador de siempre, mientras también ofrece una mirada crítica y mordaz sobre su entorno y el de todos nosotros.
Lo único que se le podría reprochar a «70 binladens» es su falta de ambición o trascendencia, pero precisamente esa carencia le aporta ligereza, frescura, entretenimiento y sorpresa.
Un producto que resulta ameno, aunque carece de sorpresas notables. Se percibe un claro intento de combinar humor, riesgo y romance de manera algo desorganizada.
Tras las inesperadas y atractivas dos primeras películas, lo que más impacta de 'Eclipse' es la frecuencia con la que los protagonistas expresan su amor entre ellos, ahora ya en un trío.
Está llena de momentos, de situaciones y secuencias de una espectacularidad a prueba de lógica y que cumplen esa función de hipnotizar y entretener al espectador hasta que el chasqueo de la palabra "Fin" lo despierta.
El mejor cine posible sobre la mejor humanidad. Una historia que la excepcional caricia del buen cine transforma en algo verdaderamente especial por la profunda emoción que logra capturar y transmitir.
Genio y figura de una mujer en una esquina. El director, al evitar ser el centro de atención, logra la notable hazaña de crear un cine puro en un espacio donde resulta más difícil.
El guion crea expectativas sobre sus mejores momentos, aunque es entretenido gracias a sus contrastes. Además, preserva su enfoque en la crítica social, presentando varios conflictos que añaden una dimensión de fábula a la narración.
Aunque la intriga y la acción se ven opacadas por metáforas simples y clichés, el retrato de la diversidad social y cultural de los habitantes del pueblo sigue siendo cautivador y visualmente atractivo.
Es una comedia entrañable, con personajes bien desarrollados. Sin embargo, carece de una fuerte dosis de humor, y sus reflexiones íntimas y sentimentales no logran profundizar lo suficiente.
‘Pornomelancolía’ parece no tener una narrativa clara más allá de retratar la sordidez y el abandono en su entorno, lo que podría catalogarse como una falta de buen gusto.
Lo extraordinario reside en su contraste con el marco ambiental donde se desarrolla su historia. La cámara de Lelio presenta una estética seca, aunque busca capturar una cierta humedad en algunas escenas.
La película de Spielberg comienza de forma increíble, cautivando al espectador con un inicio espectacular. Sin embargo, a medida que avanza y se esperaba un desarrollo más introspectivo, la dirección del director pierde algo de fuerza.
Sus tres mejores cualidades: la elegancia de su puesta en escena, una intriga que se pega a las paredes del terror y una interpretación sobresaliente de Elisabeth Moss.
Es la transformación del cine negro de los Coen en una comedia oriental con escenas impresionantes, aunque algo ingenuas. Pronto se convierte en un 'noodle western' con un tono más bien burlón.
Aunque algunos puedan considerarlo repetitivo o sin importancia, transmite de manera optimista y entusiasta esos pocos placeres que disfruta una persona que vive la vida al máximo.