Una película de género realizada con gran habilidad, llenas de espectacularidad y entretenimiento. Para los aficionados al cine de zombis, este 'Tren a Busan' se convierte en una obra tan significativa como lo es 'Ordet' para quienes aprecian el cine espiritual.
Una narrativa sobre vampiros poco inspirados, que intentan lucir contemporáneos pero terminan resultando anticuados, mostrando únicamente un reflejo de su propia pedantería.
Una fascinante combinación de surrealismo y ternura, esta historia belicosa y compleja sobre pasiones y sexualidad impacta de manera intensa en la percepción del espectador.
El resultado es impresionante, contundente, y se enorgullece de su oscuridad y dominio de los clichés, ofreciendo una narrativa y fotografía que revela los líquidos fermentados a través de sus bordes.
Es una película que destaca por su ingenuidad y deliciosidad. Ofrece un contenido puro y profundo, lleno de alegorías y entendimiento. A pesar de su simplicidad, logra ser compleja y sorprendente al mismo tiempo.
No hay apenas enganche sentimental con el espectador. En 'Un amor', Coixet se ha alejado de algunas de sus mejores virtudes, como la sentimentalidad o la mirada amable a sus criaturas, como si se hubiera dejado llevar por una moda.
El director aprovecha hábilmente a los personajes disponibles, lo que convierte a 'No mires atrás' en una obra intrigante y un retrato social acertado, aunque no alcanza a ser una gran película.
Un pequeño prodigio de sencillez. Es un homenaje a la pureza, al esfuerzo y a la empatía hacia los demás, ofreciendo una sensación de paz y dignidad que resulta inusual en la actualidad.
Una película visual y natural que se abre a la diversión de juegos infantiles. A través de agua y lodo, se desarrolla una poesía que conmueve, evocando un campo lleno de emociones.
La película se centra en un personaje singular que, a pesar de su inminente extinción, irradia claridad y un agudo sentido del humor que lo hace destacar.
Eragon resulta tan predecible como una planta de El Corte Inglés. Aquellos que busquen algo diferente en la historia se encontrarán decepcionados, pues han elegido la película equivocada.
Claudia Llosa desarrolla su historia con un toque de misterio, gestionando con maestría la tensión que poco a poco se desvanece a través de la impresionante interpretación de su trío principal.
Es una obra maestra de un autor que había realizado dos trabajos previos. Las escenas 'en campo Erice' del personaje interpretado por Mario Pardo son excepcionales, representando una realidad que ya no existe.
Una película pequeña pero llena de sentimientos, «Amama» rinde homenaje a la tradición mientras también celebra el avance, el movimiento y las brisas que no están atrapadas en el pasado.
Una película rebosante de risas, emociones y afecto, que ofrece momentos conmovedores y profundas reflexiones. Hay una gran cantidad de elementos que se pueden disfrutar y aprender de esta obra.