Genio y figura de una mujer en una esquina. El director, al evitar ser el centro de atención, logra la notable hazaña de crear un cine puro en un espacio donde resulta más difícil.
La actuación de Emma Stone brilla con una intensidad impresionante. Sin embargo, el estilo barroco de Lanthimos y sus cambios de ritmo narrativo pueden resultar un tanto abrumadores.
Es una comedia entrañable, con personajes bien desarrollados. Sin embargo, carece de una fuerte dosis de humor, y sus reflexiones íntimas y sentimentales no logran profundizar lo suficiente.
Lo extraordinario reside en su contraste con el marco ambiental donde se desarrolla su historia. La cámara de Lelio presenta una estética seca, aunque busca capturar una cierta humedad en algunas escenas.
Una experiencia narrativa embriagadora que transita desde la risa hasta el desagrado, pasando por momentos de extrañeza y reflexión; presenta un conjunto notablemente desequilibrado y caótico.
La música flamenca, la estética poética y el uso del contraluz realzan los dos escenarios inalcanzables de la película, que se desarrolla entre la procesión y el repique de campanas.
No hay mucha palabra, algo de conversación y sí una invitación constante a la meditación, al conocimiento, al encuentro consigo mismo. Más que un documental o película, 'Blow Horn' se presenta como unos ejercicios espirituales.
La trama avanza velozmente entre acción y situaciones absurdas, lo que dificulta encontrar un equilibrio en el tono de las actuaciones. La mezcla de lo dramático y lo cómico no favorece a los personajes, generando una sensación de inverosimilitud.
La estructura es simple pero llamativa, incorporando la habilidad de alternar entre dos períodos de aventura. Las canciones de Abba se entrelazan de manera fluida con los eventos y emociones que se desarrollan a lo largo de la historia.
Un arsenal cautivador de detalles y procesos tanto íntimos como policiales y políticos transforma esta película en un thriller excepcional, cargado de tensión, intriga y con numerosas aristas intrigantes.
Hay un notable sentido del humor y se valora el esfuerzo por mostrar una faceta más humana del Capitán, interpretado por Anthony Mackie. Lo más destacable es que la película no se vuelve agotadora, y en un par de horas logra resolver los conflictos presentados.
'Emilia Pérez' es una obra ambiciosa y deslumbrante. Integra diversas géneros como el musical, el melodrama, la intriga y el thriller, abordando la complejidad de la transexualidad desde ángulos poco convencionales.
Los guionistas describen meticulosamente la operación de maquillaje de Marco, resaltando su aspecto humano. Para plasmar esta historia, confían la dirección a Eduard Fernández, un actor excepcional.
Película lúcida, recomendable y provechosa, que evoca sentimientos profundos que establecen un vínculo directo con las emociones de todos. Loach siempre cumple con las expectativas.
El guion crea expectativas sobre sus mejores momentos, aunque es entretenido gracias a sus contrastes. Además, preserva su enfoque en la crítica social, presentando varios conflictos que añaden una dimensión de fábula a la narración.
Aunque la intriga y la acción se ven opacadas por metáforas simples y clichés, el retrato de la diversidad social y cultural de los habitantes del pueblo sigue siendo cautivador y visualmente atractivo.
No hay que esperar momentos de calma, ya que la película está llena de acción constante y golpes. Aquellos que disfrutaron de las entregas anteriores de «Transporter» seguramente se encontrarán encantados nuevamente con esta.