La película presenta tanto aspectos positivos como negativos. Entre los aspectos positivos, destaca la química entre la pareja protagonista. Sin embargo, se siente lenta en la primera mitad al centrarse en las partes menos interesantes de la historia.
Sorprende por su puesta en escena, por su música, su trato y retrato de personajes, y porque habla de otros problemas de los palestinos, o quizá de otros palestinos.
Tres historias que reflejan su época y Rumanía, pero se requiere mucha paciencia para soportarlas. Cristi Puiu tiene un gran prestigio en ciertos círculos de la crítica, pero su trabajo resulta ser bastante tedioso.
A pesar de mantener un poco de intriga para quienes no han leído la obra original, resulta casi imposible extraer más contenido de esta historia si ya se sabe quién es el asesino. La revelación arruina la experiencia.
No queda claro si para disfrutarla hay que tomarla a la ligera, o si al hacerlo se podría estar rompiendo alguna regla desconocida. Las chicas están bien.
Es hermosa, violenta y tormentosa, pero evita caer en la melodrama excesivo. La actuación de Zhao Tao, quien también es su esposa, es simplemente sublime y destaca en todos los aspectos.
La película «La verdad» refleja una esencia profundamente francesa, a la vez que invita a una reflexión íntima y personal a través de la singular visión del director. Este enfoque crea un equilibrio sorprendente entre la expresión y los sentimientos.
Carrey se gana el sueldo, mientras que los guionistas parecen deslizándose torpemente. Aun así, es difícil no reírse con el humor ácido que presenta Carrey.
La película está llena de virtudes y cuenta con interpretaciones que son tanto conmovedoras como divertidas. La actuación de Pilar López de Ayala se destaca de manera inolvidable.
Los momentos entre la pareja, la mujer y el amante son impecables, equilibrando profundidad y ligereza, lo que genera un enredo atractivo, extravagante y entretenido.
El guion presenta una base simple, pero su desarrollo logra captar el interés. Los diálogos carecen de profundidad emocional. Sin embargo, los actores logran interpretar con eficacia a sus personajes.
Una comedia entretenida que ofrece varios momentos graciosos y algunos realmente memorables. Se da espacio para una humorística reflexión sobre Elvis y sus extraordinarios imitadores.