Divertida comedia, en la que destaca la buena talla de actor de Javier Bardem, la picardía morbosilla de Aitana Sánchez-Gijón y una grande y magnífica hilera de secundarios.
Una divertida parodia de los filmes de espionaje que ofrece una trama emocionante y original. La pareja principal brilla con su intensa química y su deslumbrante sonrisa al estilo de Hollywood.
La obra explora diferentes géneros, aunque se destaca principalmente en el de la intriga, ofreciendo un conjunto de preguntas intrigantes. Sin embargo, abusa de clichés relacionados con detectives y la cultura vasca.
El debut de Manolo Vázquez en la dirección presenta una notable dosis de ironía, aunque no queda del todo claro su blanco. Sin embargo, logra transmitir un ambiente cómico que rodea el universo del "arte" y la "cultura".
No es fácil descubrir conceptos o emociones frescas en 'La montaña rusa', y es evidente que, en varios aspectos, esta película parece repetir elementos que ya se han presentado en otros trabajos previos.
El guion presenta una base simple, pero su desarrollo logra captar el interés. Los diálogos carecen de profundidad emocional. Sin embargo, los actores logran interpretar con eficacia a sus personajes.
Una comedia entretenida que ofrece varios momentos graciosos y algunos realmente memorables. Se da espacio para una humorística reflexión sobre Elvis y sus extraordinarios imitadores.
Es una comedia extravagante y, en algunos momentos, insensata, pero funciona de manera efectiva. Su frescura y humor son notables, especialmente a través de la interpretación de Fran Grela.
Es una obra que refleja claramente el impacto de la pandemia, evidenciado en sus elementos visuales como las mascarillas y la atmósfera de soledad. Sin embargo, el desarrollo de la trama resulta confuso y difícil de seguir.
Es hermosa, violenta y tormentosa, pero evita caer en la melodrama excesivo. La actuación de Zhao Tao, quien también es su esposa, es simplemente sublime y destaca en todos los aspectos.
Un producto con sólida calidad técnica carece de un elemento fundamental en el cine, especialmente en la animación: un guión efectivo y chistes que sean realmente sorprendentes.
La segunda mitad de la película es significativamente más fuerte, ya que logra conectar al espectador con la trama tras una narrativa algo complicada al principio que presenta a los personajes y sus conflictos.
Esta película, intensa en su exploración del amor, combina elementos románticos con una carga erótico-pornográfica. Nos lleva a través de la evolución de la relación entre una pareja, comenzando por el deseo físico y progresando hacia lo emocional y sentimental.
El guion carece de claridad y las intenciones de Denis son confusas, oscilando entre un relato de espionaje y una historia romántica. Margaret Qualley MacDowell es el único atractivo en medio de esta ambigüedad.
El protagonista enfrenta intensos episodios de depresión causados por motivos que rara vez se explican y que no son del interés del espectador. Esta lucha se presenta con una estética cuidada, incluyendo tomas que se extienden durante más tiempo del que dura un cigarrillo.