Todos los festivales tienen derecho a tener sus birrias, pero me sorprendí cuando de repente me di cuenta de que 'Lawless' no es un mala película de Cannes - es una mala película de Sundance.
Good tiene una puesta en escena anticuada, pero merece la pena por ver a Mortensen, que hace que este retrato de un 'buen alemán' parezca aterradoramente contemporáneo. Nos muestra el horror de la ignorancia.
Mikhalkov, que fue uno de los pocos cineastas que progresaron bajo el régimen soviético, nos permite echar un vistazo al miedo y al horror durante el alzamiento de un estado terrorista.
Kaufman, intentando profundizar en las exploraciones eróticas de 'Unbearable Lightness', termina con un triángulo cinematográfico que resulta disfrutable, pero también artistoide y forzado.
Cillian Murphy ofrece una actuación excepcional como J. Robert Oppenheimer, quien estuvo a cargo de la elaboración de la bomba atómica. La película es implacablemente auténtica y, a lo largo de sus tres horas, resulta verdaderamente cautivadora.
Lo que le da a la película ese toque especial, convirtiéndola en una especie de 'Moonrise Kingdom' pero con esvásticas y chistes sobre pastores alemanes, es su falta de valentía ante su propia convencionalidad.
Roland Emmerich presenta la Batalla de Midway como un espectáculo impresionante; sin embargo, su enfoque narrativo resulta simple y de calidad inferior.
Brian Cox interpreta a Winston Churchill con mucha convicción en un drama decente y prosaico. 'Churchill' es una película animada pero algo repetitiva.
Gibson ha querido mostrarnos a un pacifista que sirvió noblemente durante la Segunda Guerra Mundial. Es un testimonio de sus habilidades como director, y también un acto de expiación que puede conseguir traer de vuelta a Gibson.
'Poesía sin fin' se presenta como la obra más accesible de Alejandro Jodorowsky, y quizás también la más notable. Su estilo evoca a Fellini, ofreciendo una experiencia emocionante.