Lo que le da a la película ese toque especial, convirtiéndola en una especie de 'Moonrise Kingdom' pero con esvásticas y chistes sobre pastores alemanes, es su falta de valentía ante su propia convencionalidad.
Gibson ha querido mostrarnos a un pacifista que sirvió noblemente durante la Segunda Guerra Mundial. Es un testimonio de sus habilidades como director, y también un acto de expiación que puede conseguir traer de vuelta a Gibson.
'Poesía sin fin' se presenta como la obra más accesible de Alejandro Jodorowsky, y quizás también la más notable. Su estilo evoca a Fellini, ofreciendo una experiencia emocionante.
La película resulta más espectacular que efectiva. Para lograr un impacto real, necesitaba cautivarnos gradualmente, ser astuta y ofrecer sorpresas en su desarrollo. Sin embargo, termina siendo bastante predecible.
De Armas tiene que crear cada matiz de la fabulosa superficie de Monroe: y lo hace. En 'Blonde' no nos da menos que aquello a por lo que hemos venido. Ella se convierte en Marilyn.
Un ambicioso noir modernista en la tradición de 'Devil in a Blue Dress'. Es astuta y gozosamente viciosa, te mantiene intrigado y te invita a compartir la alegría de Soderbergh por hacer cine.
Sus diálogos tienen la contundente franqueza y el agudo ingenio característico del estilo de Sorkin. Sin embargo, más allá de eso, toda la película es una máquina de compresión apasionada y elegante.
Tiene movimiento y ritmo, tiene una apariencia de vibrante atardecer nostálgico a ritmo de blues, y tiene un ambiente agridulce de desesperación lírica al que la película se mantiene fiel hasta la nota final.
Es claramente prima cercana de 'Fargo'. Es una película engañosa y entretenida. Damon ha creado otro fascinante y oscuro canalla para su galería de sociópatas discretos.
'Fences' presenta momentos de intenso y conmovedor impacto, sin embargo, en su ejecución, la obra se siente algo fragmentada y excesiva. Las interpretaciones son excepcionales.
'The Killer Inside Me' podría ser el noir más oscuro que jamás se ha realizado. No te sumerge en un vórtice; más bien, te mantiene en el exterior, observando con asombro y confusión.
La primera película que ha logrado plasmar a Ellroy en pantalla y, en muchos sentidos, es una experiencia más brillante y placentera que su dura y contundente prosa.
Una de las pocas películas que gira en torno a un banco sin tratar el tema del robo, pero está tan llena de detalles irrelevantes que se siente carente de emoción. Le falta el impulso necesario.