Más hábil y definida que 'Murder on the Orient Express'. Nunca logra trascender la sensación de ser una reliquia revitalizada, pero eso, de cierta forma, contribuye a su pequeño encanto.
Natalie Portman está más oscura y madura que nunca. 'Planetarium' es una obra ambiciosa, pero se siente como un batiburrillo languidecido que no logra mantener el interés.
Todos los festivales tienen derecho a tener sus birrias, pero me sorprendí cuando de repente me di cuenta de que 'Lawless' no es un mala película de Cannes - es una mala película de Sundance.
Mikhalkov, que fue uno de los pocos cineastas que progresaron bajo el régimen soviético, nos permite echar un vistazo al miedo y al horror durante el alzamiento de un estado terrorista.
Kaufman, intentando profundizar en las exploraciones eróticas de 'Unbearable Lightness', termina con un triángulo cinematográfico que resulta disfrutable, pero también artistoide y forzado.
Cillian Murphy ofrece una actuación excepcional como J. Robert Oppenheimer, quien estuvo a cargo de la elaboración de la bomba atómica. La película es implacablemente auténtica y, a lo largo de sus tres horas, resulta verdaderamente cautivadora.
Lo que le da a la película ese toque especial, convirtiéndola en una especie de 'Moonrise Kingdom' pero con esvásticas y chistes sobre pastores alemanes, es su falta de valentía ante su propia convencionalidad.
Gibson ha querido mostrarnos a un pacifista que sirvió noblemente durante la Segunda Guerra Mundial. Es un testimonio de sus habilidades como director, y también un acto de expiación que puede conseguir traer de vuelta a Gibson.
'Poesía sin fin' se presenta como la obra más accesible de Alejandro Jodorowsky, y quizás también la más notable. Su estilo evoca a Fellini, ofreciendo una experiencia emocionante.