Supone un regreso creativo triunfal para Pixar, sacando adelante lo que este estudio, en sus mejores momentos, ha hecho mejor que nadie: encontrar el dulce punto que fusiona la mirada de niños y adultos.
Jamie Dack demuestra su talento como directora. Captura a los dos protagonistas para que vayamos de uno a otro, atrapados en una mirada que está entre el voyeurismo y la intimidad.
Armageddon Time' supone una ruptura con la mayoría de sus obras anteriores. Es un proyecto más personal (...) Es una película hábil, exigente y cautivadora.
La película intenta explorar el amor en el contexto de los cómics y, en algunos momentos, logra capturar esa esencia. Sin embargo, su afán por mantener una imagen negativa termina sofocando la representación del amor en la historia.
No es mala, pero es intrascendente. Me hizo pensar en las películas de adolescentes con personajes que se revelan de forma radical con cierta mordacidad y sorpresa.
Su problema es que en lugar de profundizar en los tres protagonistas, el film los sumerge en la visión entumecida de Nabil Elderkin. Psicológicamente es estática: nadie crece o evoluciona.
Aunque esté dirigida por una estrella de Hollywood, no es una 'fábula' indie nostálgica. Es algo más pequeño y puro: un pedazo de vida callejera hecho de momentos que logran alcanzar una realidad profunda.
La película logra transportarte al pasado de manera precisa. Desde el comienzo, se evidencia que Dano es un cineasta talentoso. La historia resulta ser relevante y cautivadora.
Es bastante convencional. Parece una película dirigida a adolescentes. 'Every Day' transforma su concepto para ofrecer una experiencia amable y exploratoria.
Annette Bening brilla en un drama ambientado en 1979 del director de 'Beginners', pero a pesar de sus muchas buenas escenas, la película carece de propósito.
Viendo 'The Bling Ring', se invita al público a comprender los impulsos de estas jóvenes ladronas, incluso cuando Coppola se mantiene completamente al margen de su locura y las ve por lo que son.
Ambientada en el mundo bohemio de los veinteañeros, esperaba otra película del estilo 'mumblecore', pero supera esas expectativas: es más fresca, profunda y misteriosa. Por primera vez, la auténtica esencia del estilo de Swanberg lleva a una reflexión que va más allá de la juventud.
Presenta los habituales dilemas del cine juvenil, los cuales cobran vida gracias a su entusiástico reparto y a sus vibrantes números musicales, que Ortega captura con un dinamismo electrizante.