'The Whistleblower' es un triunfo, aunque no reescribe el género. Rara vez una película ha captado la obscena violencia del tráfico sexual con una crudeza tan impactante.
Araki consigue que su obra cobre vida al mostrar cómo el sexo puede arruinar una existencia, explorando la delgada línea entre la tragedia y el voyerismo.
Noé es una obra que evoca la esencia de Kubrick fusionada con la provocación de Sade, todo ello en el contexto del porno documental underground. Con el transcurso del tiempo, se percibe una tendencia algo didáctica que invade el diseño.
Demuestra que una película que parece sensiblera sobre el papel puede provocar lágrimas honestas. Un drama de empatía equilibrada y encantadora que se desarrolla con ingenio, seguridad y elegancia.
'Carrie' hizo algo más que sacudirme, asustarme y cautivarme: envió una descarga eléctrica a través de mi sistema que renovó mi imaginación, mostrándome todo lo que podían ser las películas.
Supone un regreso creativo triunfal para Pixar, sacando adelante lo que este estudio, en sus mejores momentos, ha hecho mejor que nadie: encontrar el dulce punto que fusiona la mirada de niños y adultos.
Jamie Dack demuestra su talento como directora. Captura a los dos protagonistas para que vayamos de uno a otro, atrapados en una mirada que está entre el voyeurismo y la intimidad.
Armageddon Time' supone una ruptura con la mayoría de sus obras anteriores. Es un proyecto más personal (...) Es una película hábil, exigente y cautivadora.
La película intenta explorar el amor en el contexto de los cómics y, en algunos momentos, logra capturar esa esencia. Sin embargo, su afán por mantener una imagen negativa termina sofocando la representación del amor en la historia.
No es mala, pero es intrascendente. Me hizo pensar en las películas de adolescentes con personajes que se revelan de forma radical con cierta mordacidad y sorpresa.
Una comedia confusa. El estilo fluido y prosaico de Linklater funcionó bien en una obra con elementos periodísticos como 'Bernie', pero en esta ocasión no logra ser lo suficientemente alocado ni efusivo.
Su problema es que en lugar de profundizar en los tres protagonistas, el film los sumerge en la visión entumecida de Nabil Elderkin. Psicológicamente es estática: nadie crece o evoluciona.