Tiene una perversidad y una elegancia convincentes. 'Literally, Right Before Aaron' es un estudio del narcisismo de un personaje desagradable, lo que sugiere que probablemente no atraerá a muchos espectadores.
'Room 237' se alinea de manera excepcional con 'El Resplandor', ya que, incluso más que la propia película, te sumerge en la mente de alguien que ha perdido la cordura.
Una de las películas más perturbadoras jamás realizadas, y aun así resulta imposible apartar la vista de ella. Su narrativa es hipnóticamente desgarradora e intensa.
La película presenta algunas instantes que son característicos de la poesía de Lynch, pero su efecto principal es que carece de cualquier impacto significativo.
Lynch parece dudar entre hacer una película moderna, una comedia de carretera gótica sureña escabrosa y sangrienta, y jugar a presumir de cine 'avant-garde'. El resultado es un un lío flojo y pretencioso.
Con una historia que mira más hacia atrás que hacia adelante y una secuencia espacial que se acerca a lo estrambótico, la quinta entrega dirigida por Limp se queda varada en el exceso.
Pese tratarse de una película que reflexiona entre las relaciones sexuales y los accidentes de coche, esta última obra de Cronenberg parece ser un objeto inerte.
[Spurlock] sigue siendo el mismo anfitrión divertido y animado (...) 'Super Size Me 2' es una película medio buena, porque te enseña algo. Pero quizá no lo suficiente.
La última comedia de Bobcat Godthwait desafía todas las normas del buen gusto, del cine de calidad y del sentido común, logrando salir airosa de esta hazaña. Williams no ha mostrado una empatía tan notable en años.
A pesar de incluir interpretaciones destacadas, sobre todo la de Epps, 'Higher Learning' se ve perjudicada por la intención de Singleton de transformar a sus personajes en ejemplos vivientes de ideales sexuales y raciales.