Es más vibrante y satisfactoria que la dispersa 'Batman Returns'. Visualmente, Schumacher la dirige como un musical, convirtiendo cada imagen en algo maravilloso.
No tiene mucha más pretensión que la de ser una fantasía con sustos para niños, con la estructura de una atracción de feria; pero en cualquier caso, es una atracción rutinaria.
Carece del factor sorpresa. Es interesante sin llegar a conquistar; entretiene más de lo que emociona o apasiona. Puede que esto se deba al hecho de que volver a emplear todo este material sea un poco oportunista.
Un misterio más grande, más llamativo, más elaborado y con múltiples facetas. Craig se las ha apañado para volver a sorprendernos con su irónica actuación.
Daniel Craig concluye su trayectoria como James Bond de manera excepcional en esta entrega, que se destaca como la mejor desde 'Casino Royale'. Fukunaga logra combinar todos los ingredientes necesarios para una emocionante aventura de 007, añadiendo ese característico toque emocional.
Extensa y algo monótona, aunque igualmente perturbadora y escalofriante. Es posible que en el futuro esta secuela se considere simplemente un apunte relacionado con "The Shining", pero consigue que desees volver a esa aterradora casa.
Zellweger y McConaughey se enfrentan en una desastrosa tercera parte de la franquicia, donde cada uno parece esforzarse por demostrar quién ofrece la actuación más débil.
A pesar de ser fan de Amy Schumer, esta comedia sobre la dinámica madre-hija se siente excesivamente caricaturesca, mostrando unas vacaciones desastrosas que caen en la superficialidad y la monotonía.
La versión original de 'Straw Dogs' no se considera una de las grandes obras de Peckinpah, pero ha dejado una huella en quienes la vieron hace 40 años. En cambio, es poco probable que esta nueva versión sea recordada en el futuro.
La película explora de forma intensa y genuina la realidad del mundo del porno actual, llevándonos a reflexionar sobre su evolución y los aspectos oscuros que lo rodean.
Una reflexión sobre la crisis americana actual. Los dos elementos, América y Elvis, se entrelazan de forma inesperada, despertando y encantando tus percepciones.