Murphy se esfuerza al máximo en esta secuela dirigida a despertar la nostalgia del espectador. Aunque logra superar a "B.H. Cop II" y "III", aún queda atrapada en los clichés que han marcado la saga.
La película ofrece valiosa información sobre el trabajo policial, sin embargo, muchos de los dilemas morales presentados quedan sin resolver. Esto puede considerarse tanto una debilidad como una fortaleza de la trama.
La película es más enérgica que el remake poco inspirador de Tim Burton, aunque a diferencia de la buena ciencia-ficción, carece de un verdadero mensaje o propósito, ni siquiera se esfuerza por ofrecerlo.
Yance Ford ha creado una película autobiográfica sorprendente que, al centrarse en el asesinato de su hermano en 1992, se siente más como una reflexión profunda que como una mera indagación.
No es una obra maestra, sino una película menor repleta de elementos fascinantes y seductivos: tiene la fuerza de atracción de la mirada de un director nato.
Como secuela de 'Frozen', esta película se presenta como una fábula mágica que empodera a las chicas. A pesar de su impresionante visualización, su relevancia radica en la emocionante aventura de su protagonista, desarrollada de forma sorprendente.
En 'Candyman' hay abundante terror, pero no llega a ser tan inquietante como el miedo que experimentamos en la vida real, ese que puede transformar a las personas en ecos de su pasado.
Probablemente es lo mejor posible en una película titulada 'G.I. Joe'. Una intensa y hábilmente elaborada secuencia de combates ninja rodeada de una atmósfera oscura.
El documental aborda el escándalo de Cambridge Analytica con dinamismo y habilidad, pero transforma la situación en una pelea contra las autoridades que resulta excesivamente sentimental y reduccionista.
Transmite la sensación deliciosa y vibrante de que cada personaje podría tener su propia película. Cuenta muchas historias a la vez y cada una de ellas es ágil, compleja, observadora y apasionante.