Transmite la sensación deliciosa y vibrante de que cada personaje podría tener su propia película. Cuenta muchas historias a la vez y cada una de ellas es ágil, compleja, observadora y apasionante.
Si existiera un criterio para evaluar qué tan artificial puede ser una película, 'Nueve meses' alcanzaría sin duda los niveles más elevados de falta de autenticidad.
La película es un ensamblaje agradable que resulta entretenido. Aunque pasar 96 minutos frente a ella no es un mal uso del tiempo, dudo que se convierta en un recuerdo destacado en el futuro.
La película de 1984 es recordada como una de las adaptaciones más deficientes de la obra de King, y la reciente versión tampoco logra superar esa mediocridad.
Una epopeya absorbente, un drama que se transforma en una parábola de múltiples significados. Corbet ha creado esta película con la intención de que transmita un mensaje profundo, y su interpretación quedará en manos del espectador.
Está tan segura de sí misma en todo momento que la película no deja espacio para ningún ingrediente cómico más allá de la aburrida certeza unidimensional de un malote.
Como secuela de 'Frozen', esta película se presenta como una fábula mágica que empodera a las chicas. A pesar de su impresionante visualización, su relevancia radica en la emocionante aventura de su protagonista, desarrollada de forma sorprendente.
Probablemente es lo mejor posible en una película titulada 'G.I. Joe'. Una intensa y hábilmente elaborada secuencia de combates ninja rodeada de una atmósfera oscura.
El documental aborda el escándalo de Cambridge Analytica con dinamismo y habilidad, pero transforma la situación en una pelea contra las autoridades que resulta excesivamente sentimental y reduccionista.
Posee una narrativa con elementos religiosos que logra impactar. Es una película de terror moderna poco común que demuestra una genuina confianza en su relato.