La película ofrece instantes de suspense, pero plantea una contradicción desalentadora: a medida que Jason Bourne profundiza en su propia identidad, su historia se vuelve menos cautivadora.
La versión original de 'Straw Dogs' no se considera una de las grandes obras de Peckinpah, pero ha dejado una huella en quienes la vieron hace 40 años. En cambio, es poco probable que esta nueva versión sea recordada en el futuro.
La película explora de forma intensa y genuina la realidad del mundo del porno actual, llevándonos a reflexionar sobre su evolución y los aspectos oscuros que lo rodean.
'Overboard' logra equilibrar su comedia con una notable habilidad, haciendo del cambio de géneros un recurso ingenioso. Además, la inclusión del tema familiar aporta una nueva dimensión a la historia.
Convierte la 'curación' en tedio. Los dos actores no logran transmitir que comparten el mismo ADN físico o espiritual. Se presenta un conjunto desinteresado de trucos que resultan poco creíbles y poco entretenidos.
Se podría pensar que es una buena película, pero realmente carece de pasión. Este tipo de historias ya las hemos visto, con más precisión y con más giros inesperados.
Un thriller entretenido e inteligente, repleto de giros sorprendentes que proporciona diversión y originalidad, además de un impacto significativo que respalda su valía.
'Patriot Games' ofrece un entretenimiento pasable y cuenta con momentos de acción emocionantes, aunque en su conjunto se siente un tanto distante y carente de emoción.
Carece del factor sorpresa. Es interesante sin llegar a conquistar; entretiene más de lo que emociona o apasiona. Puede que esto se deba al hecho de que volver a emplear todo este material sea un poco oportunista.
Daniel Craig concluye su trayectoria como James Bond de manera excepcional en esta entrega, que se destaca como la mejor desde 'Casino Royale'. Fukunaga logra combinar todos los ingredientes necesarios para una emocionante aventura de 007, añadiendo ese característico toque emocional.
'Mechanic: Resurrection' se presenta como una secuela que supera a 'The Mechanic', ofreciendo una experiencia parecida a la de un agente secreto en miniatura, o incluso como una versión más brutal de la serie 'Mission: Impossible'.
Zellweger y McConaughey se enfrentan en una desastrosa tercera parte de la franquicia, donde cada uno parece esforzarse por demostrar quién ofrece la actuación más débil.