Está tan segura de sí misma en todo momento que la película no deja espacio para ningún ingrediente cómico más allá de la aburrida certeza unidimensional de un malote.
No es una obra maestra, sino una película menor repleta de elementos fascinantes y seductivos: tiene la fuerza de atracción de la mirada de un director nato.
En 'Candyman' hay abundante terror, pero no llega a ser tan inquietante como el miedo que experimentamos en la vida real, ese que puede transformar a las personas en ecos de su pasado.
Probablemente es lo mejor posible en una película titulada 'G.I. Joe'. Una intensa y hábilmente elaborada secuencia de combates ninja rodeada de una atmósfera oscura.
El documental aborda el escándalo de Cambridge Analytica con dinamismo y habilidad, pero transforma la situación en una pelea contra las autoridades que resulta excesivamente sentimental y reduccionista.
Transmite la sensación deliciosa y vibrante de que cada personaje podría tener su propia película. Cuenta muchas historias a la vez y cada una de ellas es ágil, compleja, observadora y apasionante.
Si existiera un criterio para evaluar qué tan artificial puede ser una película, 'Nueve meses' alcanzaría sin duda los niveles más elevados de falta de autenticidad.
La película es un ensamblaje agradable que resulta entretenido. Aunque pasar 96 minutos frente a ella no es un mal uso del tiempo, dudo que se convierta en un recuerdo destacado en el futuro.
La película original destacaba por su atmósfera única y cruda. En el transcurso de 22 años desde el lanzamiento de 'Night of the Living Dead', han surgido innumerables producciones sobre zombis, lo que ha desgastado el impacto que tenía en su momento.
Los musicales inspirados en las canciones de ABBA constituyen un género único. Se presenta como una colección de los temas más impresionantes del grupo.
Coralie Fargeat emplea un enfoque cinematográfico reminiscentes de Kubrick, creando una mezcla singularmente entretenida y grotescamente catártica que recuerda a 'Dr. Jekyll y Mr. Hyde' y 'Showgirls'.