Un film inclasificable e insobornable, que presenta una serie de viñetas cada una más desquiciada que la anterior, apostando por la abstracción incluso en el plano narrativo.
Reposada e intimista, se trata de una de las producciones asiáticas recientes más hermosas que se han podido ver en la pantalla del cine. Una de las grandes películas del año.
En cierta medida, una versión a escala de la veracidad que arrojan las películas de la trilogía 'Antes del...' de Richard Linklater cumple sobradamente con aquello que se propone.
Ante la perspectiva de recuperar al icónico Michael Myers, había varias opciones, pero la elegida por Green resulta ser la más cómoda y poco arriesgada. Esta 'nueva' Halloween se mueve entre la reverencia hacia el original y una sensación de rutina.
Un excelente ejercicio de intriga bien calculada. Un estudio de personajes metódico y ejecutado con una precisión admirable, ofreciendo dos impresionantes interpretaciones principales.
Salvaje y extremadamente violenta, esta obra presenta un humor negro tan profundo como un pozo de petróleo. Se trata de una moderna reinterpretación de Bonnie & Clyde que abraza la cultura pop, dejando a nadie sin ser tocado.
Ripstein regresa al melodrama descarnado. El problema no radica en la estructura, sino en la percepción de que el guión carece de fuerza y se limita a lo puramente anecdótico.
Una de esas dramedias con un protagonista carismático y un secundario excepcional. Al igual que el reciente éxito de Intocable, esta película se enfoca más en el sentimiento primordial que en el análisis intelectual.
No es un documental, pero la extraordinaria interpretación de Timothy Spall hace que parezca que no hay ni un ápice de ficción. Un biopic muy solvente.
Salvaje, alocado y ante todo, enormemente disfrutable. Es un film magníficamente facturado, de los de desconectar el cerebro durante dos horas y simplemente dejarse llevar, disfrutar la experiencia.
Una mezcla interesante entre el estilo de Shyamalan en "El Bosque" y el enfoque de Haneke en "La cinta blanca", que ofrece momentos de impacto, tensión y sorpresa a lo largo de toda la película. "La Bruja" se establece como un hito indiscutible dentro del terror contemporáneo.
El mérito recaería principalmente en Julia Donaldson, si no fuera por la excelente ejecución de la animación. Además, la obra ofrece una mezcla equilibrada de comedia, intriga, acción y drama, todo en sus justas medidas.
Es lo más cerca que ha estado nunca la aventura de ser no sólo física, sino también emocional. Un film bellísimo, con uno de los finales más perfectos que recuerdo.
Por fin una película de terror que no se arrepiente de serlo, se rueda al estilo clásico, sin apenas efectos especiales, utilizando el sonido y la imagen para crear momentos de intriga. Esto es lo que realmente la hace funcionar.
Un trabajo modesto y muy meritorio para estar hecho por sólo una persona, pero fracasa a la hora de transmitir la agonía existencial de su protagonista. Podría ser mejor, pero es una experiencia sensorial interesante.
Magnífica. Un cine independiente riguroso, alejado de los convencionalismos, que bordea lo experimental pero sin llegar a ser agobiante. Llega a recordar, por ejemplo, a Don Hertzfeldt, lo cual es un gran elogio.