Pequeño juguete que sin más ambición que la de contar una historia pequeña termina por ganarse al espectador por su frescura y honestidad. Muy disfrutable.
Dura película-ensayo que en sus mejores momentos evoca la lucidez de Godard en Al final de la escapada. Sin embargo, en sus puntos más débiles, se queda en una simple bufonada. Es un visionado obligatorio para quienes se interesan en los ejercicios de vanguardia.
Se ve y se disfruta mientras dura, pero se queda en la superficie de aquello que quiere poner el relieve y se conforma con lo justo y necesario para que el espectador aplauda tres veces sin que le de tiempo a bostezar.
Un film imaginativo, con genuinos momentos de humor y una candidez que habría derretido a Frank Capra. No hay ninguna otra película así, y la singularidad siempre es digna de agradecer.
Una comedia negra realmente divertida. No solo cuenta con ingenio e inventiva, también es un film que refleja una mirada tierna y respeto. Una verdadera genialidad.
El mérito de McDonagh radica en su habilidad para equilibrar el humor y el drama, respaldado por un reparto excepcional. Aunque se pueden señalar ciertas fallas, en general, es una película sólida y robusta.
Musical con buenos instantes de comedia negra durante su primera mitad, ablandándose en la segunda hasta casi cambiar por completo la idea de la película.
Imagina Urgencias, Anatomía de Grey o el clásico Hospital Central, pero quita la adrenalina, los enredos románticos y al personaje de Vilches: eso es Hippocrate, una película que resulta funcional y fácil de seguir.
Lo que a otros les resulta complicado, a Apichatpong le fluye de manera asombrosamente natural. Aunque no alcanza la grandeza de sus obras más reconocidas, Mekong Hotel captura la esencia de su autor y presenta además ideas novedosas en su cinematografía.
Una película bellísima, preciosa (...) una joya animada que se graba a fuego en la memoria y ofrece algunas de las secuencias más bellas del cine reciente; animado o no.
'Shin Godzilla' se asemeja a una obra escrita por Aaron Sorkin. Es una película de monstruos ejemplar, que se alinea más con 'The Host' de Bong Joon-ho que con las adaptaciones anteriores del lagarto, incluidas las dos versiones estadounidenses.
En Pixar, la creatividad siempre potencia la historia. Es encantador, está bien hecho y posee esa chispa mágica que solo esta empresa puede aportar a sus obras.
Erra al intentar replicar la poesía naturalista de Hayao Miyazaki y Studio Ghibli, convirtiéndola en una fórmula que no termina de cristalizar y que termina cayendo de lleno en la cursilería.
Está bien interpretada y resulta cautivadora en todo momento por su contenido y la manera en que se presenta. Aunque no aporta nada nuevo a la narrativa del holocausto, es una película que merece atención.
El director de 'It Follows' se consolida como un autor destacado con su obra neo-noir, que fusiona la gravedad de 'Vértigo' de Hitchcock con elementos intrigantes al estilo de Scooby-Doo. Una película realmente impresionante.
Tiene un buen ritmo, se adapta cuando es necesario y su cierre resulta muy satisfactorio. Aunque no es perfecta, tiene el potencial para convertirse en un éxito a nivel internacional.